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Gestión y estrategia

Loli Requelme: «La Mafia es un italiano disruptivo pero también un lujo asequible»

Vermú Club

loli requelme, directora general de la mafia

Vermú Club: Un aperitivo con un empresario de referencia

Pasión, creatividad, calidad, experiencia e innovación. Loli Requelme y La Mafia se sienta a la mesa forman un "match" perfecto y así lo atestiguó esta edición del Vermú de Redacción del Club Cámara.

Con 25 años de historia a sus espaldas, La Mafia se Sienta a la Mesa se ha consolidado como uno de los grandes grupos de restauración en España. Su fórmula, una carta italo-mediterránea singular, ambiente cuidado y una cuidada relación con los franquiciados, ha sabido adaptarse y crecer incluso en los momentos más difíciles.

En el centro de esta trayectoria se encuentra hoy Loli Requelme, directora general de Grupo La Mafia se Sienta a la Mesa, quien mediante una visión estratégica cimentada en la empatía, el compromiso con las personas y una capacidad de análisis ha demostrado ser una pieza clave en el impulso de la compañía.

Conocemos más acerca de Loli Requelme en este Vermú de Redacción del Club Cámara.

La visión integral y humana tras el éxito de La Mafia se Sienta a la Mesa

Loli Requelme ha ido construyendo su carrera profesional paso a paso, con el trabajo y la humildad que la caracterizan. Sin, como reconoce, ese carácter vocacional que tanto se lleva hoy en día, Requelme comenzó formándose en CESTE en Secretariado Internacional, y posteriormente se fue especializando en el ámbito directivo-empresarial.

Su gran primera experiencia profesional fue en Pasta Nostra, donde empezó «desde abajo» como secretaria y recepcionista. Algo que, como señala, «me ha dado una perspectiva integral y una mayor capacidad para empatizar y acompañar a los equipos en cosas que ya he vivido». Y con compromiso y constancia fue subiendo escalones en el Grupo hasta llegar a ser Gerente del mismo.

Sin embargo, el vínculo de Loli Requelme con La Mafia se sienta a la mesa se inició en un contexto muy distinto, ya que fue contactada inicialmente para realizar un análisis económico-financiero de la compañía. Un encargo que derivó en un reencuentro profesional con Javier Floristán, fundador de la marca y antiguo cliente suyo cuando ella gestionaba su propia compañía de decoración y diseño de interiores, SIA Home Fashion.

Y aunque en un primer momento no estaba predispuesta a unirse de manera integral a la empresa, terminó incorporándose como Directora Financiera, comenzando así una etapa decisiva para el grupo.

Un crecimiento sustentado en torno al compromiso y la diferenciación

Uno de los momentos clave de Loli Requelme en La Mafia se sienta a la mesa, de eso que marcan un antes y un después, fue la crisis derivada de la pandemia de 2020, que supuso un auténtico punto de inflexión. «El primer objetivo que nos marcamos fue mantener a toda la plantilla», recuerda.

No solo lo lograron, sino que La Mafia se convirtió en la única compañía hostelera que no cerró ninguna franquicia en España durante aquella difícil etapa. Un compromiso que consolidó una relación de confianza y cercanía con su red de franquiciados. «Cuando las cosas van mal, no puede ser un ‘sálvese quien pueda'», señala.

En este sentido, la gestión en ese periodo sentó las bases para el crecimiento posterior: incremento sostenido del número de franquicias abiertas anualmente, profesionalización de todas las áreas de la empresa y una mayor sofisticación de su propuesta gastronómica y comercial. «Sabíamos que teníamos el potencial, pero no éramos capaces de dar el salto», comenta en retrospectiva.

Un salto que, en la actualidad, ha llegado en forma de proyección internacional: Portugal y Andorra son ya los primeros mercados fuera de España donde La Mafia comienza a establecerse, y lo hace con una clara premisa: «Si quieres entrar en un mercado tienes que conocerlo y saber sus particularidades», subraya Requelme.

Igualmente, la diferenciación sigue siendo un pilar fundamental de La Mafia. Es por ello que su carta no es la de un italiano convencional: se autodefinen como un “italiano disruptivo”, que mezcla sabores de Italia, España y el Mediterráneo en general. Y a ello se suma la apuesta por la diversificación dentro del propio grupo, con conceptos como D’Italy o La Trattoria Viajera.

Un crecimiento que también se ha visto envuelto entorno al concepto de “lujo asequible”, otro de los ejes sobre los que pivota la estrategia del grupo: experiencias gastronómicas cuidadas, accesibles a un público amplio pero sin renunciar a la calidad y a la atención al detalle.

La segunda familia como seña de identidad en La Mafia

La importancia de los equipos y del acompañamiento cercano está muy presente en el modelo de gestión de Loli Requelme y de La Mafia se sienta en la mesa. En los locales propios cuentan con coordinadores que permiten una relación fluida y directa con los equipos, gestionando en tiempo real los problemas o crisis que puedan surgir. «El sector servicios depende en gran medida de la atención al público y de la capacidad de transmitir experiencias; ahí los equipos son esenciales», afirma.

Un compromiso que se refleja también en la relación con los franquiciados, que encuentran en la central un socio que escucha y adapta sus soluciones a cada contexto local. En este sentido, la reciente celebración del 25 aniversario de la marca y la reunión anual de franquiciados han servido como ejemplo de esa filosofía.

Así, con la vista puesta en la internacionalización, pero sin perder la esencia de cercanía y diferenciación que les ha llevado hasta aquí, La Mafia se Sienta a la Mesa afronta ahora su segunda juventud. Y lo hace con una Directora General que no solo es una especialista en el análisis de las organizaciones, sino que ha demostrado que liderazgo, empatía y estrategia son ingredientes inseparables en la receta del éxito.

Formato patrocinado por Grupo Hierros Alfonso.

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