Dos tercios de los directivos tienen previsto incrementar la inversión en esta tecnología a corto plazo para no quedarse al margen de la revolución que supone. El 58,8% de los directivos españoles admite, sin embargo, no contar todavía con un equipo encargado de implementar la IA en la organización.
Cada vez más directivos en España integran la Inteligencia Artificial (IA) en el núcleo operativo de sus compañías. Y es que la irrupción de la IA en el tejido productivo español ha generado cambios radicales en la forma de operar de muchas empresas. Y, a tenor de lo que piensan muchos directivos consultados, este proceso no ha hecho más que empezar, ya que casi dos tercios de ellos admiten que tienen previsto incrementar la inversión en esta tecnología.
Estas son algunas de las principales conclusiones del primer Barómetro sobre la IA en España, elaborado por Siemens en colaboración con Atlas Tecnológico, la plataforma que engloba a 250 directivos y más de 500 empresas tecnológicas en un ecosistema de innovación para impulsar el desarrollo tecnológico en España.
La Inteligencia Artificial se consolida como eje estratégico en las empresas
El 75% de los directivos consultados en el barómetro asegura haber iniciado la elaboración de una hoja de ruta, estar implantando y definiendo proyectos piloto o haber integrado ya la IA en toda la organización. El 61%, por su parte, tiene previsto incrementar la inversión en IA durante los próximos tres años, lo que da una idea de la concienciación entorno a la disrupción que esta tecnología ya supone pero, sobre todo, va a suponer en los próximos años.
En este sentido, son las áreas de operaciones (24,5%) y la de tecnologías de la información (27%) las que más cambios y transformaciones están experimentando como consecuencia de la irrupción de esta tecnología en la empresa, según las respuestas de los encuestados.
Una amplia mayoría de los directivos de la industria y del sector de las infraestructuras están convencidos de que la IA abrirá nuevas oportunidades de negocio (86,7%), reducirá costes y ayudará a tomar mejores decisiones (93,6%) y optimizará los procesos gracias fundamentalmente al incremento de la productividad (40,8%).
En cuanto a las principales barreras que frenan la implantación de la IA entre las empresas españolas, destacan la ausencia de perfiles o formación adecuada (así lo afirma el 23,6% de los directivos) y, tras ellas, las dudas sobre los posibles retornos de la inversión o del gasto final a asumir (19,7%), así como la preocupación por la ciberseguridad o protección de datos (19,3%).
Impulso acelerado y conclusiones del primer barómetro sobre IA y empresa
Una de las principales conclusiones compartidas por la mayoría de los empresarios consultados es que lo que más distingue a la IA de las revoluciones tecnológicas anteriores es la velocidad a la que está transformando todo. Las leyes de escalado se hacen cada vez más perceptibles a medida que se invierte en computación. Pequeños cambios en los algoritmos con los que han sido desarrollados los modelos mejoran muy rápido las habilidades cognitivas de los sistemas de IA, que acaban siendo mejores que la labor humana en muchas actividades.
Esta tecnología no es nueva, ya que centenares de empresas se han beneficiado desde hace décadas del efecto transformador de la IA, especialmente en áreas como la gestión de la calidad, las operaciones, logística o ventas.
Sin embargo, el impulso que ha cobrado en los últimos años gracias al efecto multiplicador de la conjunción con otros avances como el 5G, los gemelos digitales, el machine learning o la supercomputación ha disparado su potencial en múltiples sectores y actividades, lo que está transformando de manera radical la operativa de miles de empresas en todo el mundo y, desde luego, de la vida de cientos de miles de personas que la utilizan a diario.
Así, según el presidente y CEO de Siemens España, Fernando Silva, “la IA está transformando el tejido productivo de nuestro país y lo hará mucho más en los próximos meses por lo que este Barómetro es clave para conocer la percepción e intenciones de los directivos españoles, los responsables en última instancia de acelerar esta transformación en sus organizaciones”.