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Internacional

Prodesa y su actividad internacional: 97% de exportación y presencia local como claves

José Ignacio Pedrajas (Prodesa) aborda junto a Pedro Pablo Andreu (LIMGE) la trayectoria de la compañía y su evolución internacional desde 1999.

Prodesa ha llevado sus proyectos de biomasa a más de 35 países alrededor de todo el mundo, basando parte de su estrategia de éxito en contar con equipos cerca del cliente para poder consolidar relaciones con los mismos

Una planta de pellets no termina cuando se entrega. Hay que ponerla en marcha, ajustar sus equipos, formar a quienes la operarán y responder cuando necesita mantenimiento. Para una empresa que construye instalaciones a miles de kilómetros de su sede, esa realidad plantea una pregunta decisiva: ¿basta con exportar la tecnología o también hay que estar presente en el mercado al que llega?

Con motivo del Premio Implantación Internacional dentro de los Premios a la Internacionalización de Aragón 2026, José Ignacio Pedrajas, director general de Prodesa, aborda junto a Pedro Pablo Andreu, general manager en LIMGE, la trayectoria de la compañía y su evolución desde su nacimiento en 1999.

Zaragoza como centro de una red internacional

Fundada en Zaragoza en 1999, Prodesa diseña y ejecuta plantas para producir pellets de biomasa, además de fabricar equipos y prestar servicios de mantenimiento. La compañía que dirige José Ignacio Pedrajas ha desarrollado proyectos en más de 35 países y destina a la exportación más del 95% de su actividad. Y su presencia, a día de hoy, incluye plantas en Europa, Norteamérica y Asia. Aunque todo comenzó con un primer proyecto de pellets de madera fuera de España en Portugal, en 2008.

Unas cifras que cuentan una historia de expansión. «Hemos pasado de un mundo en el que facturar solo en España era suficiente a uno que no lo era y hay que exportar», señala. Ahora, sostiene, la complejidad de las cadenas de suministro, los riesgos geopolíticos y la regionalización de los mercados exigen algo más: «es imprescindible tener una presencia física».

La decisión de crecer fuera no llevó a Prodesa a trasladar el corazón de su actividad. Pedrajas explica que la empresa optó por mantener en Zaragoza su capacidad productiva, el desarrollo de proyectos y la ingeniería, mientras exploraba los territorios donde ya encontraba oportunidades para construir plantas de biomasa. Un modelo que tomaba forma a medida que la compañía comprobaba qué necesitaban sus proyectos y sus clientes.

Hoy, esa combinación se refleja en una sede central zaragozana y en una estructura con oficinas o talleres en Estados Unidos, Canadá, Francia, India y Vietnam. Todo ello con hitos concretos que han marcado un antes y un después en esta empresa zaragozana, como la creación de su filial norteamericana en 2011, la apertura de una delegación en Francia en 2016 y, en 2019, el establecimiento de Prodesa Asia y un centro de servicio posventa con personal propio en Hanói, con una delegación india que llegó en 2024.

El proyecto continúa después de la entrega

Diseñar una planta requiere conocimiento especializado; pero construirla y mantenerla exige también entender las condiciones del lugar donde va a funcionar. La materia prima disponible, las necesidades del cliente y la respuesta técnica durante la vida de la instalación influyen en cada proyecto. Es por ello que Prodesa presenta su oferta como un servicio que abarca desde la ingeniería y la fabricación hasta el montaje, la puesta en marcha y la asistencia posterior.

Por eso la presencia local tiene un valor que va más allá de abrir una oficina comercial. «Establecer centros nos permite ser competitivos, centralizar el conocimiento en nuestras oficinas centrales y en nuestras naves de producción y a la vez tener presencia local», explica Pedrajas. Una cercanía que se ha consolidado como una de las claves para ganar credibilidad, consistencia y fiabilidad como proveedores.

Igualmente, la internacionalización de Prodesa también se entiende mirando qué ocurre una vez que una instalación empieza a producir. Una planta industrial necesita repuestos, revisiones, ajustes y apoyo técnico. Para el cliente, la capacidad de recibir esa atención forma parte de la decisión de compra; y, para Prodesa, convierte cada proyecto en una relación que puede durar años.

Además, junto a las soluciones llave en mano y la fabricación de equipos, matrices y rodillos, cuenta con una división de servicio posventa que ofrece suministro de repuestos, auditorías técnicas, mantenimiento, optimización de procesos y formación. En esta estructura, estar cerca de las plantas facilita atenderlas y, al mismo tiempo, conocer mejor las exigencias de cada mercado.

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