Procesos
De 3.000 a 6.000 empleados en tres años: el reto de multiAnau para crecer sin perder la esencia
Canal Expositivo
"Contamos con un histórico de 27 años de prueba-error que nos permite planificar de forma ágil"
"Contamos con un histórico de 27 años de prueba-error que nos permite planificar de forma ágil"
Duplicar una empresa en apenas tres años supone mucho más que aumentar la facturación o contratar más personal. Obliga a replantear procesos, reforzar la cultura corporativa y garantizar que la calidad del servicio no se diluya mientras todo cambia a una velocidad vertiginosa.
Abordamos el hipercrecimiento con propósito en este Canal Expositivo del Club Cámara Zaragoza junto a multiAnau y Viva Gym.
Multianau y Viva Gym han sido en los últimos años dos compañías inmersas en procesos de expansión acelerada, y este camino han compartido uno de los mayores retos empresariales: crecer sin perder la esencia.
Por ello, más allá de los indicadores de negocio, los cuadros de mando o los KPIs, Daniel Marcos, director Comercial y de Marketing de multiAnau, pone el foco en un elemento intangible pero decisivo: «el alma de la empresa y de las personas». Un planteamiento especialmente pertinente en el caso de multiAnau, empresa familiar fundada en 1999 que ha pasado de contar con un único empleado a una plantilla de 6.000 profesionales. Además, sólo en los últimos tres años ha duplicado su tamaño, pasando de 3.000 a 6.000 trabajadores.
Ese crecimiento encuentra un paralelismo en Viva Gym. La cadena de gimnasios vivió hasta 2024 una expansión basada en aperturas propias, pero la entrada de un nuevo fondo de inversión cambió completamente el escenario. «Hasta 2024 nos basábamos en crecimiento orgánico, pero con la entrada de un nuevo fondo pasamos al crecimiento inorgánico mediante compras», explica Diego Maroto, director de Facilities de la compañía. El salto resulta impactante: de 102 gimnasios en agosto de 2024 a más de 500 centros al cierre del ejercicio.
Una expansión de ese calibre apenas deja margen para improvisar. Cada adquisición implica integrar nuevos equipos, adaptar proveedores y garantizar que la experiencia del cliente sea homogénea desde el primer día. «Es un crecimiento muy complicado que no te da tiempo a realizar adecuaciones de proveedores o formación de forma pausada; tiene que ser muy ágil», señala Maroto. Precisamente por ello, Viva Gym recurrió a multiAnau como socio estratégico para asegurar la estandarización de sus operaciones.
La rapidez, sin embargo, solo es posible cuando existe una estructura preparada para absorber el cambio. Eduardo Noguera, director de operaciones de multiAnau, apunta que los procedimientos forman parte del ADN de la compañía. «Contamos con un histórico de 27 años de prueba-error que nos permite planificar de forma ágil», explica. Esa experiencia, unida a una red de almacenes logísticos distribuidos por todo el territorio nacional, permite que el denominado «momento cero», el instante en que comienza a prestarse el servicio tras una adjudicación o adquisición, llegue con todas las garantías operativas.
Cómo garantizar la misma experiencia en más de 500 centros deportivos
Detrás de cualquier crecimiento, existe una disciplina organizativa poco visible para el cliente final. En el caso de los gimnasios, uno de los mejores ejemplos es la limpieza. Aunque tradicionalmente pueda considerarse un servicio básico o un commodity, para Viva Gym constituye un elemento decisivo en la percepción del usuario.
«Un gimnasio puede tener más de 1.000 accesos al día. Todos los clientes pasan por vestuarios y duchas, que es lo primero y lo último que ven. Si el gimnasio no está al nivel de limpieza necesario, el cliente no vuelve», afirma Maroto. Las redes sociales, las valoraciones online y los indicadores de satisfacción convierten este aspecto en un factor directamente relacionado con la fidelización.
Y esta homogeneidad a nivel nacional solo es posible mediante procedimientos replicables. Desde sus orígenes, los fundadores de multiAnau trasladaron una filosofía que sigue vigente: pensar en grande desde el primer momento. Según explica Noguera, la compañía diseña soluciones que funcionen exactamente igual en Graus que en Sevilla, permitiendo trasladar metodologías comunes en prevención de riesgos, formación, recursos humanos o proyectos técnicos.
No obstante, esta estandarización no significa inmovilismo. La organización utiliza su magnitud para probar nuevas soluciones y detectar rápidamente qué innovaciones generan valor. La robótica, la digitalización o los nuevos sistemas de control forman parte de un proceso continuo de mejora apoyado en un rápido retorno de información desde los distintos centros.
Es por ello que, más allá de las cifras, crecer rápidamente no consiste únicamente en aumentar el tamaño. Requiere construir una organización capaz de mantener la calidad, continuar innovando, transmitir una cultura común y convertir la confianza en el principal activo para afrontar los siguientes desafíos.