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La normativa sobre resbaladicidad, con ST Superficies

  •  ST Superficies, empresa especializada en soluciones y tecnología para superficies, organizó un Canal Expositivo en el que participó su gerente, Darío Navarro, junto con Teresa Ferrer Gimeno, Jefa de Sección de Sanidad Ambiental del Instituto de Salud Pública y Laboral del Gobierno de Navarra, encargada del programas de vigilancia de piscinas.

Los accidentes y lesiones debido al deslizamiento o los niveles de resbaladicidad que pueden presentar los suelos si no se tratan adecuadamente son uno de los riesgos más graves a los que se enfrentan las instalaciones públicas o espacios muy frecuentados.

Ferrer se centró en los riesgos e inspecciones de estos espacios eminentemente de ocio y deporte, en los que hay fundamentalmente dos tipos de riesgos: para la seguridad y para la salud. “Nos dimos cuenta de que la resbaladicidad como riesgo absoluto hay que medirlo y saber cómo está, y desde hace bastantes años se empezó a introducir este requisito”, por lo que este parámetro se controla en las inspecciones de piscinas. Las normativas recogen que todos los suelos tienen que ser antideslizantes, y en el Código Técnico de la Edificación se establecen por zonas cuáles tienes que ser (andenes, fondo del vaso, botiquín, vestuarios, etc…) y los niveles de resbaladicidad en cada caso.

Desde ST Superficies, empresa de dilatada trayectoria en mantenimiento y limpieza de superficies, Darío Navarro explicó que “además de que un suelo sea bonito, estable y duradero, incorporamos las cuestiones de seguridad, de que el suelo las pueda conseguir si no las tiene, y si las tiene que las mantenga con el paso del tiempo”. Su especialización les lleva a mantener colaboraciones en todos los sectores y para todo tipo de superficies.

Se abordó una cuestión de calado como la de la responsabilidad patrimonial,  pues “la ley deposita en el titular del pavimento esa responsabilidad en caso de riesgo o de caídas”, explicó Navarro, quien subrayó que en ocasiones puede haber “responsabilidades importantes” que se reducen si las instalaciones están en condiciones adecuadas.

El Código Técnico de la Edificación marca las normas de cumplimiento de resbaladicidad, que se miden mediante un péndulo de fricción, una herramienta de precisión para conocer el estado del pavimento, y a partir de ahí ST Superficies realiza un diagnóstico y una prescripción técnica para el tratamiento que hay que aplicar. “El abanico de superficies y, por tanto de soluciones, es muy amplio”, destacó Navarro, y pueden ser desde antideslizantes químicos para aportar rugosidad en cerámicos, aplicación de resinas para suelos de hormigón o pulidos y tratamientos físicos en piedras naturales o mármoles, etc. Normalmente, el fabricante suele aportar en la ficha técnica del producto su control de calidad y sus sistemas de medición o laboratorios, si bien desde ST Superficies “lo que intentamos es unificar las diferentes partes de todo el proceso, en el que intervienen el fabricante, la prescripción técnica del proyecto, el aplicador o instalador, la empresa de limpieza que lo mantiene y el titular”.

La cuestión de la resbalabilidad de las superficies en edificación y obras públicas ha adquirido tanta complejidad y especialización que se creó la Asociación Española para la Prevención de Caídas en el Tránsito Peatonal, integrada por todos los agentes implicados en este campo (técnicos, laboratorios, empresas, estudios de arquitectura, CSIC, etc.), en la que se proporciona formación, publicaciones y novedades sobre la actualidad de un sector “que da mucho de sí y que tiene riesgos para la gente que hay que abordar”, explicó Teresa Ferrer.

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