Tecnología aplicada
ALIA Consultores amplía su oferta de servicios con RASMIA e alarIA en su décimo aniversario
ALIA Consultores impulsa su crecimiento con RasmIA y alarIA, su alianza estratégica con Auren
ALIA Consultores impulsa su crecimiento con RasmIA y alarIA, su alianza estratégica con Auren
La consultora aragonesa celebra su décimo aniversario reforzando su apuesta por la Inteligencia Artificial y preparando la expansión nacional de su modelo de asesoramiento financiero.
ALIA Consultores afronta una nueva etapa de crecimiento coincidiendo con su décimo aniversario. La compañía, especializada en la optimización de la estructura de deuda y la financiación empresarial, ha dado dos pasos decisivos para ampliar el alcance de sus servicios: el lanzamiento de RasmIA, una herramienta tecnológica propia, y la creación de alarIA, una nueva sociedad constituida junto a Auren.
Conocemos más sobre Rasmia y alarIA junto a Jorge Navarro, director general en ALIA Consultores, en este Nos Presenta del Club Cámara Zaragoza.
Fundada en 2016, ALIA Consultores ha desarrollado durante esta década un modelo de acompañamiento dirigido a mejorar la salud financiera de las empresas. Su trabajo se centra especialmente en analizar el endeudamiento, facilitar el acceso a financiación y ayudar a las compañías a comprender los criterios empleados por las entidades bancarias para evaluar su solvencia.
“Cada día podemos permitirnos el lujo de ayudar a más y más empresas”, destaca Jorge Navarro al hacer balance de estos diez años. Una trayectoria en la que la consultora ha acumulado experiencia trabajando con más de 2.000 pymes y que ahora entra en una nueva fase marcada por la innovación tecnológica y la expansión territorial.
Uno de los principales hitos ha sido la salida al mercado de RasmIA, un software desarrollado por consultores financieros y dotado de una Inteligencia Artificial especializada en el análisis del pool bancario y la viabilidad de las empresas. La herramienta permite conocer cómo puede estar siendo valorada una compañía por la banca, anticipar riesgos y tomar decisiones sobre su capacidad de endeudamiento.
RasmIA transforma los datos financieros de cada empresa en información práctica para la toma de decisiones. Entre otras funciones, ayuda a determinar qué financiación solicitar, evaluar si la compañía puede asumir más deuda, analizar su posición frente al sector o calcular su resistencia ante posibles tensiones de tesorería. Además, la aplicación puede ponerse en marcha en apenas 15 minutos, sin necesidad de integrarla en el sistema de gestión empresarial.
La tecnología está entrenada conforme a los criterios utilizados para evaluar el rating financiero de las compañías. Este enfoque despertó el interés del Banco de España y dio lugar a un convenio de colaboración orientado a acercar información financiera de valor a las empresas usuarias de la plataforma.
El desarrollo de RasmIA ha contribuido, además, a abrir una nueva vía de crecimiento para ALIA. La consultora ha alcanzado un acuerdo con Auren, una de las principales firmas multidisciplinares de capital español, para constituir alarIA, una joint venture participada al 50 % por ambas organizaciones.
La nueva sociedad combinará la experiencia financiera y tecnológica de ALIA con la capacidad multidisciplinar y la implantación nacional de Auren. El objetivo es trasladar a toda España el modelo que ALIA ha desarrollado durante los últimos años en Aragón. Para ello, alarIA podrá apoyarse en las 15 delegaciones de Auren y acercar sus servicios a una red de aproximadamente 25.000 clientes potenciales.
Esta alianza permitirá ofrecer un acompañamiento continuado en materia de estrategia financiera, optimización de deuda, mejora del rating y acceso a fuentes de financiación tanto tradicionales como alternativas. La propuesta combina el análisis realizado mediante inteligencia artificial con la experiencia de profesionales procedentes del ámbito financiero y bancario.
“Nuestro propósito es entrar en las compañías y explicarles cómo funciona la regulación que el Banco de España ha impuesto a las entidades financieras”, señala Navarro. Y es que conocer estos criterios resulta especialmente relevante para anticiparse a posibles problemas de liquidez y evitar que empresas viables vean comprometida su continuidad por falta de caja.