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Europa

Eboca y la italiana CDA se hermanan para aprender juntas y abordar el futuro del vending

Visita Eboca a CDA Italia (1)

El acuerdo contempla la realización de visitas recíprocas, encuentros entre las personas de ambas compañías, intercambio de experiencias y espacios de diálogo sobre el futuro de la empresa y del sector.

Dos empresas. Dos países. Dos historias. Una visión compartida de futuro. Con esta filosofía, Eboca y CDA (Cattelan Distributori Automatici) han formalizado un hermanamiento cultural y empresarial que nace con un propósito poco habitual en el ámbito empresarial: no hacer negocio juntas, sino aprender mutuamente.

El acuerdo supone un nuevo paso en la relación iniciada el pasado mes de julio, cuando una representación de CDA visitó las instalaciones de Eboca en Huesca para conocer de primera mano su cultura empresarial, sus equipos y su manera de entender la evolución del sector del vending. Los días 2 y 3 de septiembre, el encuentro ha tenido continuidad en Italia, con la visita de Eboca a CDA.

Más allá de una relación comercial convencional, ambas compañías han decidido construir un espacio permanente de intercambio de experiencias, conocimiento y cultura empresarial, manteniendo al mismo tiempo su plena autonomía e identidad.

Cinco pilares para construir una relación a largo plazo entre Eboca y CDA

El acuerdo se articula alrededor de cinco grandes pilares: personas, innovación, responsabilidad, territorio y futuro. Las personas ocupan el primer lugar, entendiendo que detrás de cada máquina, cada tecnología y cada servicio existen equipos y profesionales. Por ello, uno de los objetivos del hermanamiento será generar nuevas oportunidades de encuentro y crecimiento entre las personas de ambas compañías.

La innovación constituye otro de los puntos de conexión. CDA y Eboca quieren compartir experiencias e ideas para anticipar la evolución del vending y reflexionar conjuntamente sobre los retos que afrontará el sector en los próximos años. La responsabilidad y la sostenibilidad forman también parte de la visión común. Ambas empresas entienden que una compañía no puede permanecer al margen de la sociedad y del territorio en el que desarrolla su actividad, y que generar valor empresarial implica también generar valor para las personas y las comunidades.

Precisamente el territorio constituye otro de los elementos centrales del acuerdo. Aragón y Friuli-Venecia Julia son realidades diferentes, pero ambas comparten una importante capacidad para crear empresas, relaciones y comunidades alrededor de ellas.

Por último, el hermanamiento mira hacia el futuro, entendiendo la experiencia acumulada durante décadas por ambas organizaciones como una herramienta para afrontar los cambios que vivirá el sector del vending.