Cuidar de las personas no solo mejora su calidad de vida, sino que fortalece la competitividad, impulsa el crecimiento y convierte la salud en una auténtica ventaja estratégica.
En un entorno empresarial cada vez más exigente, las organizaciones comienzan a mirar más allá de los indicadores tradicionales para encontrar nuevas palancas de crecimiento. La salud y el bienestar de las personas emergen como factores clave no solo para mejorar la calidad de vida de los equipos, sino también para reforzar la competitividad y la sostenibilidad de las empresas.
Conocemos más sobre los seguros de salud en las empresas, con especial foco en el sector de las pymes, en este Conversaciones del Club Cámara Zaragoza organizado por Anfiquimo.
Cuidar a las personas y crecer empresarialmente
La competitividad empresarial ya no depende únicamente de la capacidad de innovar, vender más o mejorar los procesos productivos. Cada vez son más las organizaciones que entienden que el bienestar de las personas constituye uno de sus principales activos y que invertir en salud repercute directamente en la productividad, la fidelización del talento y la sostenibilidad del negocio.
Esta realidad es especialmente visible en las pequeñas y medianas empresas, donde la pérdida de un profesional cualificado tiene un impacto mucho mayor que en las grandes corporaciones. En este contexto, la salud deja de ser un beneficio complementario para convertirse en una auténtica estrategia empresarial.
Carlos Marín, director comercial de DKV para Aragón y Soria, resume esta filosofía con una idea sencilla: «Las empresas las hacen grandes las personas que trabajan en ellas». Después de más de cuatro décadas vinculado a la compañía, defiende un modelo en el que la calidad del servicio y la cercanía prevalecen sobre otros factores, convencido de que la confianza se construye desde las relaciones personales.
La pandemia supuso un punto de inflexión en la percepción de la sanidad privada. Para Carlos Marín, existe un antes y un después claramente diferenciados. «La historia de la salud se divide en antes y después del COVID», afirma. Durante aquellos meses muchas personas descubrieron el valor de disponer de una atención sanitaria complementaria, lo que impulsó un crecimiento muy significativo del sector
Fidelizar talento en un mercado cada vez más exigente
Si inicialmente fueron las grandes empresas quienes incorporaron el seguro de salud como parte de sus políticas de recursos humanos, hoy son las pymes las que están liderando esta transformación. Cada vez más empresarios consideran que ofrecer este servicio constituye una herramienta eficaz para atraer y retener profesionales cualificados.
Miguel Arbizu, CEO de Zaragoza Solidaria y de Oposiciones ACTUR, conoce bien esa realidad. Tras comenzar su actividad como autónomo, su empresa ha crecido hasta alcanzar una plantilla cercana a una veintena de trabajadores. Desde el principio tuvo claro que cuidar del equipo era una prioridad. «Cuanto más pequeña es la empresa, más necesario es», explica. Encontrar profesionales especializados resulta complicado y sustituirlos puede requerir meses. Por eso considera que un seguro de salud forma parte de un paquete de retribución que transmite reconocimiento y compromiso hacia los empleados.
Su planteamiento incluso trasciende al propio trabajador. «Yo incluyo a cónyuges e hijos porque si el niño está malo, el trabajador no puede estar bien», señala. La salud familiar termina repercutiendo inevitablemente en el bienestar laboral y en la estabilidad de la empresa.
A este beneficio se suma la reducción del absentismo. Una atención médica más rápida permite acortar tiempos de diagnóstico, tratamientos e intervenciones quirúrgicas, facilitando una recuperación más ágil y reduciendo el impacto que una baja prolongada puede tener sobre la actividad de una organización.
Implicarse personalmente y la experiencia de usuario
Sin embargo, las coberturas sanitarias representan solo una parte del valor añadido. La experiencia de los usuarios demuestra que el trato recibido marca una diferencia decisiva.
Ana Fogué, agente exclusiva de DKV y especialista en atención al cliente, sitúa precisamente ahí el principal compromiso de su trabajo. «A cualquier cliente que entra por la puerta se le trata con el mismo cariño y se le intenta solucionar su problema», explica. La prioridad consiste en acompañar a cada persona durante todo el proceso, desde la contratación hasta la resolución de cualquier incidencia.
Esa atención cercana cobra especial importancia cuando aparecen situaciones delicadas. Fogué recuerda el caso de una madre que acudió con su hijo a urgencias y descubrió que la póliza estaba anulada por un impago del otro titular. En apenas unos minutos lograron regularizar la situación para que el menor pudiera recibir asistencia. Son circunstancias que, reconoce, también afectan emocionalmente a quienes las gestionan. «Es salud. Intentas capearlo lo mejor posible, pero te afectan».
Miguel Arbizu identifica precisamente ese factor humano como uno de los principales motivos por los que decidió cambiar de compañía aseguradora. Tras haber trabajado con un modelo completamente digital, buscaba una atención mucho más cercana. «Valoré la cercanía y el trato humano. Saber que levantas el teléfono y hay una persona detrás a la que le pones cara», explica.
Salud mental y digitalización en el cuidado de las personas
La salud mental ocupa también un espacio cada vez más relevante dentro de las organizaciones. En el caso de Oposiciones ACTUR, la preparación psicológica forma parte del propio modelo de trabajo. «La preparación psicológica es fundamental», afirma Miguel Arbizu, quien explica que cuentan con psicólogos especializados para ayudar a los opositores a gestionar la ansiedad y la presión de un proceso largo y exigente.
La prevención constituye otro de los pilares sobre los que se apoya este nuevo concepto de salud empresarial. Chequeos médicos, programas de nutrición, seguimiento personalizado o consultas preventivas permiten detectar patologías en fases tempranas y favorecen hábitos de vida más saludables antes de que aparezcan problemas de mayor gravedad.
La digitalización ha reforzado además muchas de estas posibilidades. Carlos Marín destaca el papel que desempeña la medicina digital para reducir listas de espera y facilitar el acceso a determinados especialistas, mientras que Arbizu pone en valor herramientas como la videoconsulta o la receta electrónica. «Te cambia la vida tener la receta en la aplicación sin salir de casa», asegura.
Aun así, todos coinciden en que la tecnología nunca sustituirá completamente al contacto personal. Y es que, en los momentos de mayor incertidumbre, las personas siguen necesitando alguien que les escuche, les oriente y les acompañe.
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