El nuevo centro combina una atención integral individualizada en un espacio alegre y acogedor con tecnología odontológica puntera y digitalización. Bajo la dirección de la odontóloga Belkys Balda Quijada, ofrece un abordaje de los tratamientos desde un enfoque personalizado.
Asimismo, el equipo está compuesto por profesionales especializados en odontología infantil, que cuentan con una experiencia de más de 20 años, un higienista bucodental y personal administrativo. “Este espacio nace para dar respuesta a la demanda de atención odontológica especializada para bebés, niños y adolescentes”, indica la especialista.
Belkys Balda, una consulta adaptada a los más pequeños
Belkys Balda está situado en hall del centro comercial y próximo a espacios destinados al ocio infantil. En este sentido, el centro de La Romareda está ubicado en un enclave estratégico para este tipo de iniciativas. “Estamos muy contentos de anunciar este nuevo proyecto relacionado con el sector sanitario. Los Porches del Audiorama cuenta con una ubicación privilegiada al acoger visitantes procedentes de los colegios de la zona, además de impulsar numerosas actividades a lo largo del año destinadas al público infantil”, señala Javier Cuevas, gerente y responsable patrimonial del centro comercial.
Los servicios que ofrece la clínica se centran en el abordaje de patologías odontológicas en bebés, niños y adolescentes. Concretamente, en el centro se tratan traumatismos dentales, procedimientos de odontología conservadora, malformaciones dentales y de los maxilares, ortopedia y ortodoncia maxilar y procesos de estética en pacientes adolescentes y adultos jóvenes.
Además, en los tratamientos también incluyen programas de higiene bucodental y prevención. “El cuidado dental desde pequeños es fundamental, ya que la prevención supone un gran enemigo para las patologías de la boca. Por ello, incorporamos estas cuestiones en consulta”, explica Belkys Balda.
La consulta está emplazada en un entorno lúdico y familiar, además de adaptada a las necesidades de los más pequeños, permitiendo que los padres sean partícipes de los tratamientos en el acompañamiento de su hijo. “Las instalaciones están decoradas con colores y divertidos personajes para hacer el espacio más amable y acogedor a los niños”, explica la odontóloga.
Asimismo, cuenta con diversas áreas destinadas a hacer de la visita al dentista una experiencia agradable y cercana. “Por ejemplo -continúa la especialista- hemos incluido un caballete para pintar, un rincón de lectura, una zona de cepillado con un dinodrillo de espejo, televisores y música de diferentes géneros para cubrir las distintas preferencias de los niños que nos visitan”. Además, la clínica cuenta con un equipamiento odontológico especializado de primera línea y tecnología odontológica avanzada adaptada a los procesos de digitalización en la actualidad.
