Las infraestructuras de transporte no solo deben permitir desplazarse de un lugar a otro. También deben facilitar que todas las personas puedan orientarse, comprender la información y utilizar los espacios con autonomía.
La nueva estación de autobuses de Lleida es un buen ejemplo de cómo la accesibilidad, la tecnología y la señalización pueden integrarse desde el inicio en el diseño de un gran equipamiento público.
Implaser ha sido fundamental en este proyecto, ya que ha gestionado íntegramente el proyecto de los códigos NaviLens, instalados en distintos puntos de la terminal: desde el estudio de necesidades, pasando por la generación e introducción de contenidos, hasta el diseño, producción e instalación. Como partner de esta tecnología, la compañía se encarga de trasladar el sistema digital a soportes físicos adaptados a las condiciones y necesidades de cada espacio.
Una estación diseñada para facilitar los desplazamientos
Inaugurada este año, la terminal está situada junto a la estación ferroviaria Lleida-Pirineus, una ubicación que refuerza la intermodalidad entre el autobús, el tren y el resto de los medios de transporte urbano. El nuevo equipamiento cuenta con 28 andenes y está preparado para atender alrededor de 1,4 millones de viajeros al año y más de 120 líneas interurbanas, estatales e internacionales.
La terminal, que ocupa una superficie de 12.500 m², ha sido distribuida en una sola planta para favorecer una circulación más sencilla. Además, incorpora itinerarios adaptados y diferentes soluciones de señalización inclusiva.
Entre ellas se encuentra NaviLens. Este sistema de señalización digital universal está basado en códigos de colores y permite acceder a información mediante una aplicación móvil gratuita. Los códigos se han instalado en puntos estratégicos de la estación, como los accesos exteriores, el vestíbulo, los pilares de los 28 andenes y la salida hacia la plaza Ramon Berenguer IV.
De esta manera, una persona puede utilizar su teléfono móvil para identificar dónde se encuentra su andén, localizar una salida o conocer el operador correspondiente. La información puede escucharse en catalán, castellano y otros 42 idiomas.
La nueva terminal de autobuses “es un ejemplo claro de la implicación de la Generalitat de Catalunya con la inclusión y la accesibilidad, que le conduce a apostar por iniciativas ambiciosas como esta dirigidas a todas las personas”, ha puntualizado el responsable de Accesibilidad de Implaser, Emilio de Loaysa, quien también ha puesto en valor la colaboración estrecha con la Direcció General d’Infraestructures de Mobilitat para la ejecución de este proyecto.
Señalización que ayuda a comprender el entorno
A diferencia de otros códigos convencionales, NaviLens puede detectarse a gran distancia, sin necesidad de enfocar directamente con la cámara y mientras el usuario se encuentra en movimiento. La participación de Implaser en la fabricación de los códigos NaviLens forma parte de una línea de trabajo orientada a convertir la información digital en soluciones físicas resistentes, legibles y adaptadas al lugar en el que van a utilizarse.
Estas características facilitan especialmente la orientación de las personas con discapacidad visual, aunque la solución mejora la experiencia de cualquier usuario que necesite información clara, rápida y adaptada.
El sistema permite: Detectar los códigos desde diferentes ángulos y distancias; Acceder a la información en el idioma configurado en el teléfono; Recibir indicaciones de orientación y distancia; Consultar contenidos accesibles y actualizados; y Localizar distintos puntos de interés dentro de un espacio.
Por ello, la integración de la accesibilidad desde la fase inicial del proyecto evita tener que introducir posteriormente soluciones aisladas y permite que la experiencia de uso sea más coherente para todas las personas.