El 18 de septiembre del 2026 fue el Día Internacional de la Garnacha, una fecha especialmente ligada a Bodegas Borsao y a Campo de Borja, en Aragón, donde esta uva constituye la principal seña de identidad de la bodega.
Para celebrarlo, Borsao pone este año el foco en Tres Picos, su interpretación más emblemática de la variedad, un vino nacido de garnachas de montaña del entorno del Moncayo que, además, cumple 25 años desde su lanzamiento comercial en 2001.
Borsao pone en valor el origen genético aragonés de la Garnacha
La garnacha tiene su origen genético en Aragón y forma parte del patrimonio vitícola de la comunidad desde hace siglos. En Campo de Borja ha encontrado unas condiciones especialmente favorables para su cultivo y ha desarrollado una estrecha relación con el territorio, hasta convertirse en la variedad que mejor representa la identidad de Borsao. Esa adaptación histórica explica también el profundo conocimiento que generaciones de viticultores han acumulado sobre su comportamiento y las diferentes formas de expresarla en el vino.
La celebración de este 25 aniversario invita a volver al propio vino y a las características que definen actualmente a una referencia que nació con la añada 2000. Su origen se encuentra en viñedos de montaña de Campo de Borja, donde Tres Picos se elabora a partir de garnachas de entre 35 y 60 años cultivadas entre los 600 y los 700 metros de altitud, sobre suelos arcillo-calcáreos, pedregosos y limosos.
El secano, la altura y la influencia del cierzo forman parte de las condiciones en las que crecen estas cepas y contribuyen a configurar su carácter. Precisamente, la bodega trabaja con unas 1.260 hectáreas de garnacha en Campo de Borja, distribuidas por parcelas con diferentes altitudes, orientaciones, suelos y edades. Detrás de estos viñedos se encuentran las 375 familias viticultoras que integran Borsao y que han mantenido durante generaciones el cultivo de esta uva profundamente vinculada al territorio.
La añada que llega actualmente al mercado es Tres Picos 2023, un monovarietal de garnacha de intenso color rojo picota. En nariz presenta gran intensidad y complejidad, con aromas de frutas rojas maduras acompañados de notas torrefactadas y de vainilla. En boca es estructurado y expresivo, con sabores de mora y ciruela, matices especiados de clavo y vainilla, taninos dulces y finos y una acidez que aporta equilibrio y frescura.
La celebración coincide además con una campaña especialmente singular para Borsao. Y es que 2026 está siendo la vendimia más temprana de la historia de la bodega y cerca del 70% de la uva recogida esta campaña será garnacha. Tras una cosecha 2025 excepcionalmente escasa, las lluvias de primavera han permitido recuperar un volumen más habitual y las expectativas de calidad son altas: la uva está llegando a bodega con elevada concentración y un excelente estado sanitario. Las garnachas viejas de secano y los viñedos situados a mayor altitud están mostrando especialmente un buen comportamiento, favorecidos en estas zonas por el contraste térmico entre el día y la noche y la influencia del cierzo, factores que ayudan a preservar la acidez y la frescura de la uva.