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Gestión y estrategia

Organizaciones saludables: el bienestar como motor de la productividad

Lo Que Dure un Jamón

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Un animado debate... mientras dure el jamón. Colaboran: Ambar, Coca Cola, Bodegas Bodem, Aire Sano y Martin Martin

Expertos y empresas compartieron experiencias reales sobre cómo la salud y el bienestar se han convertido en una palanca estratégica de productividad, compromiso y sostenibilidad, en una nueva sesión de Lo que dure un jamón

El formato más informal y participativo del Club Cámara Zaragoza volvió a demostrar que las grandes conversaciones también pueden surgir alrededor de un plato de jamón. La última sesión de Lo que dure un jamón reunió a expertos en salud organizacional, productividad y estrategia para reflexionar sobre un reto cada vez más presente en la agenda empresarial: cómo construir organizaciones saludables capaces de sostener su rendimiento en el tiempo.

Bajo la premisa de que bienestar y productividad no solo no son conceptos opuestos, sino profundamente interdependientes, el encuentro combinó visión experta, experiencia empresarial y soluciones reales que ya están funcionando en las empresas.

La sesión estuvo protagonizada por Pilar Gómez Rivera, directora médico de Mas Prevención, y Armando Mateos, director de Itesal, con la moderación de Eva de Grado, directora de LHH, quien abrió el debate con una convicción compartida por muchos de los asistentes: “Estoy convencida de que si somos felices trabajando, redunda en la productividad”.

De la prevención a la estrategia empresarial

Durante la conversación se puso de manifiesto cómo el enfoque del cuidado de la salud en las organizaciones ha evolucionado de forma notable en la última década. “Antes solo se hacía en empresas grandes, pero desde 2013, cuando se empieza a reconocer a las empresas saludables, cada vez hay más movimiento de organizaciones que se adhieren a la promoción de la salud en el trabajo”, explicó Pilar Gómez Rivera.

Una evolución que responde también a un cambio cultural más amplio. Armando Mateos recordó que históricamente la empresa ha pasado de priorizar exclusivamente la productividad a regular las condiciones laborales y, ahora, a integrar el bienestar como pilar estratégico: “Aquella empresa que no tenga como pilar el bienestar de las personas tiene en entredicho la sostenibilidad en el tiempo. Hoy los empleados tienen muy en cuenta si la empresa está en este camino”.

Ambos coincidieron en que el trabajador se ha convertido en el principal activo de la empresa. “El trabajador que se siente cuidado aprecia más a la empresa, habla bien de ella y se convierte en un embajador clave para atraer talento”, señaló Gómez Rivera.

El reto de aterrizar el bienestar en las pymes

En un país marcado por el peso de las pymes, el debate también abordó las dificultades y oportunidades para integrar estas políticas en organizaciones de menor tamaño. “Algunas empresas grandes lo tienen muy claro, pero las pequeñas lo tienen más difícil”, reconoció Mateos, quien compartió la experiencia de Itesal, donde hace unos años decidieron empezar a medir el compromiso de la plantilla con herramientas objetivas.

Desde Mas Prevención, Gómez Rivera insistió en que no existen recetas universales: “Las empresas son muy diferentes y a todas no les sirve lo mismo. El reto está en que el mensaje llegue de verdad al trabajador”. En esa misma línea, Eva de Grado subrayó la importancia del liderazgo: “Tiene que estar integrado en la cultura de la empresa, liderado por el CEO y conseguir que baje hasta los trabajadores. Es un factor claramente diferenciador para atraer talento”.

La clave, coincidieron, está en empezar. “Da igual el tamaño o el sector. Cualquier empresa cuya dirección crea en ello puede hacerlo. Lo mejor es comenzar con acciones sencillas que vayan calando en la plantilla”, apuntó Gómez Rivera.

Minutos de oro: datos, cultura y corresponsabilidad

El coloquio se enriqueció con los Minutos de oro, en los que distintos invitados compartieron aprendizajes y experiencias prácticas. Esther Burges (Ibercaja) fue contundente: “No vale con la promesa de la dirección. Hay que tener claro el objetivo de bienestar y un equipo que implemente el plan. El dato mata al relato, y nuestros mejores resultados llegaron cuando pusimos el plan en marcha”.

La formación y la sensibilización fueron otros ejes destacados. Mar Castellón (Incliza) defendió la necesidad de generar entornos seguros y corresponsabilidad más allá del puesto de trabajo, mientras que Alejandro Aniento (Aniento Fisioterapia y Bienestar) advirtió: “Se habla de salud cuando ya hay problemas de bajas. Hay que cuidar la salud antes de que sea tarde. Las empresas del futuro serán saludables o no serán”.

Mensajes como “Equipo sano, equipo imparable”, compartido por Toño Moreno (Anfiquimo), o la importancia de la comunicación interna, la confianza, la alimentación saludable y la salud mental reforzaron una idea transversal: invertir en bienestar no es un coste, sino una inversión estratégica que se traduce en compromiso, reputación y sostenibilidad, como explicaron Toño Barredo (Bilstein Group), Manuel Torres (Eboca), José Antonio Campos (Escuela Azafrán y Fundación Grande Covián). «Las personas lo son todo. Necesitan reconocimiento, autonomía y espacios de crecimiento. La inversión en bienestar se transforma en compromiso», resumió Reyes Gistas (Integra).

El impacto del bienestar en la productividad también se abordó desde una mirada más humana y social. Patxi García Izuel (Asociación contra el Cáncer) recordó que “cada vez hay más personas con cáncer y esto impacta directamente en el entorno laboral”, subrayando la importancia de que las empresas sepan acoger estos procesos y facilitar la adaptación de las personas a su puesto de trabajo. Una realidad creciente que interpela a las organizaciones y pone a prueba su cultura y su capacidad de cuidado.

La necesidad de avanzar de forma progresiva fue otro de los mensajes compartidos. Guadalupe del Buey (Certest Biotec) defendió una implantación realista y sostenida en el tiempo: “Hay que implantar las cosas idea por idea. Una lleva a otra y van apareciendo más ideas”.

La salud mental ocupó también un lugar destacado en el debate. Ana López Trenco (Asapme) fue clara al señalar que “una empresa solo es productiva en un entorno saludable”, poniendo el foco en el bienestar psicológico como eje clave del rendimiento. Desde su experiencia, recordó que el apoyo psicológico especializado es ya una necesidad real en muchas organizaciones y que “cuidar la salud mental de los empleados es cuidar el futuro de la empresa”.

Por último, como recordó Eduardo Sanz (Cámara Zaragoza) “un sistema eficaz tiene que ver con cultura, estrategia y estilo de dirección”, una reflexión que conecta con el objetivo último de Lo que dure un jamón: generar espacios donde el conocimiento experto y la experiencia real se encuentren, aunque sea —o precisamente por ello— alrededor de un plato de jamón y una buena conversación.