En Omnia Estudio dan vida a proyectos, generan resultados y crean historias. Y es que esta pequeña empresa zaragozana no solo aporta un servicio técnico, sino que ayuda a tejer narrativas para organizaciones, instituciones y comercios.
Guillermo Rivera, CEO de Omnia Estudio, y Silvia Palacio y Paula Garcés, miembros del equipo técnico de la compañía, nos cuentan más sobre la empresa con motivo de su incorporación como socios del Club Cámara Zaragoza.
Un abanico de servicios que cubre todo el ciclo digital
Con oficina en la capital aragonesa y presencia en Madrid, Omnia Estudio se presenta como un socio estratégico para la transformación digital de sus clientes. Combinando creatividad, tecnología y acompañamiento estratégico, esta agencia permite a pymes, comercios y organizaciones dar el salto digital sin depender de múltiples proveedores.
Su enfoque integral asegura coherencia entre la imagen de marca y su rendimiento en el entorno digital, una combinación cada vez más demandada. En este sentido, ofrecen servicios que abarcan el marketing digital, las redes sociales, el diseño y desarrollo web y el diseño gráfico y branding.
Además, son agente digitalizador autorizado dentro del programa Kit Digital, la iniciativa del Gobierno de España que financia la digitalización de pymes. Por otro lado, son proveedor del programa Comercio Conectado, destinado a modernizar el pequeño comercio. Unas acreditaciones que no solo avalan su solvencia técnica, sino que facilitan a sus clientes acceder a ayudas públicas que reducen la barrera económica de la transformación digital.
En la trayectoria de Omnia Estudio se encuentran proyectos que abarcan sectores muy diversos: desde psicología clínica (Alysa Psicología) hasta deportes (Domotik Pádel), academias (Mifra Academy) o entidades públicas como el centro municipal CMAPA. Trabajos que evidencian una gran capacidad de adaptación a las necesidades específicas de cada cliente: posicionamiento orgánico, campañas de pago, gestión de redes o rediseños de identidad visual.