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José Manuel Tornos, CEO de Grupo Ayrtac, analiza el recorrido de la empresa, desde sus humildes inicios en la cocina de una casa familiar hasta su consolidación como una empresa líder con presencia en varios mercados internacionales
Descubrimos el compromiso de Grupo Ayrtac con la calidad, la tecnología puntera y la constante evolución de sus productos, factores que han permitido a esta empresa familiar aragonesa no solo mantenerse vigente, sino crecer y prosperar en un entorno empresarial cada vez más competitivo.
Todo ello en este Vino a Contar del Club Cámara Zaragoza de la mano de José Manuel Tornos, CEO de Grupo Ayrtac.
Pregunta: Este año Ayrtac celebra su 25 aniversario. ¿Cómo ha sido el camino hasta llegar a este hito?
José Manuel Tornos: Ha sido un camino muy bonito, pero lleno de dificultades. Al final, hemos sido una familia que ha creado una empresa y que nació de una idea en la mesa de la cocina de casa. Ha sido cuestión de muchísimo trabajo duro, sobre todo de un padre muy valiente que decidió aventurarse en un proyecto como este, de mi hermano que se lanzó con él recién terminados sus estudios, y, bueno, de un grandísimo equipo formado por toda la gente que se ha incorporado a lo largo de estos años.
P: ¿Tenéis dos empresas diferenciadas? ¿En qué consiste cada una de ellas?
J.M. Tornos: Por un lado, tenemos a Envases y Botellas Ayrtac. Esta es una empresa que distribuye envases de vidrio para el sector de la alimentación y las bebidas: almazaras, bodegas de vino, el sector de la destilería, cerveceros, y, sobre todo, el sector de la conserva, que ha sido nuestro sector tradicional. Distribuimos envases de vidrio como botellas o tarros de conserva, además de tapones y tapas, a nivel nacional y en Portugal.
Por otro lado, tenemos a Ayrtac Maquinaria, donde diseñamos y fabricamos maquinaria principalmente para la industria conservera. Por ejemplo, la máquina que llena el tarro con mermelada y la que lo cierra con la tapa. Esas máquinas las diseñamos y fabricamos nosotros.
P: Son dos empresas diferenciadas pero enlazadas entre sí, ¿no?
J.M. Tornos: Totalmente. De hecho, Ayrtac nació como una empresa que tenía ese punto diferencial, con una línea de maquinaria y una línea de envases y tapas, lo que nos permitía ofrecer al cliente un servicio integral completo.

P: En el caso de Ayrtac Envases y Botellas, estáis en plena expansión y habéis abierto un nuevo almacén en Andalucía ¿Cuál ha sido la hoja de ruta de la compañía para esa expansión?
J.M. Tornos: Estamos viviendo un momento muy bonito, de esos que a veces gusta vivir dentro de una empresa. Esto se debe a la situación del mercado. Al final, el sector de la distribución tiende a aglutinarse en grandes grupos.
En España, hace siete años estábamos en una red de distribuidores muy organizada, con negocios estables y poco movimiento. De repente, eso se agita por la llegada de un gran grupo americano que ha realizado grandes compras, y nos hemos quedado con pocos distribuidores tradicionales frente a un gran «player» en el mercado.
Hemos visto una oportunidad y estamos viviendo un camino bonito de trabajo y expansión, sobre todo en dos líneas de negocio como el aceite y el licor, que ahora mismo son las más importantes y en las que estamos entrando con más fuerza.
P: En el caso de la maquinaria, también exportáis a cuatro continentes. ¿Cómo ha sido este proceso?
J.M. Tornos: El caso de la maquinaria ha sido una progresión más lenta porque, al trabajar en muchos países, es un camino de «poquito a poco». Primero necesitas encontrar una red de distribución adecuada y entender las necesidades del cliente en cada país, ya que no siempre es lo mismo que lo que te requieren en otro.
Sin embargo, es muy importante que la empresa de maquinaria aumente su presencia en los mercados internacionales. No puedes depender de un solo mercado, como el nacional, que hace unos seis años era el 80% del negocio. Un mercado puede ser más inestable y difícil, por lo que hay que estar presente en diferentes países y contar con una buena red de distribución.
P: Al final es importante esa diversificación, pero, ¿cuáles son los mercados más potentes?
J.M. Tornos: Sí, sin duda. Esto es algo que ya nos trasladó nuestro padre, y seguimos aplicando. Hace 10 años, él ya decía que los viejos técnicos se iban a jubilar y que las nuevas generaciones, como la mía, no éramos tan hábiles a la hora de ajustar una máquina. Es cierto, ahora mismo vamos a fábricas y los equipos de mantenimiento ya no están tan familiarizados con el ajuste manual de una máquina.
La cerradora de tarros, nuestra máquina estrella, siempre ha sido delicada de ajustar. Nuestro padre dijo hace años que había que hacerla sencilla, fácil de manejar y, sobre todo, que se pudiera cambiar rápidamente entre diferentes formatos. Antes, hace 15 años, la industria usaba solo cuatro o cinco modelos de tarros, pero ahora en los supermercados encontramos de todo: tarros cuadrados, hexagonales, altos, bajos… Por eso, nuestra máquina tiene que ser flexible y cómoda de trabajar.
Formato patrocinado por Digital Hand Made con la colaboración de Grupo Piquer y Onda Cero.