Esta nueva instalación en el polígono de Malpica viene a dar respuesta a las necesidades de ampliación, de capacidad y de modernización de los procesos de Gilca para dar servicio a la creciente demanda por parte de sus clientes.
La compañía se introdujo en la fabricación de perfumes artesanales a finales del siglo pasado a sugerencia de sus clientes. Tomando debida nota, pronto desarrolló una gran habilidad que le hizo ganar un merecido reconocimiento. Su crecimiento llevó a montar una instalación de fabricación de perfumes Gilca en Malpica en el año 2000, a la vez que de ambientadores.
Ahora da un paso más trasladando su actividad de fabricación de perfumes a otra nave, con unas instalaciones modernas y un nuevo equipamiento, recogiendo la experiencia adquirida a lo largo de los años. Pese a ello, el proceso de fabricación, desde la concepción de la idea, seguirá elaborándose de una manera totalmente artesanal, cuidando todos los detalles, para asegurar la calidad del producto.
Así, junto con el acierto en la creación de las fragancias, atendiendo por una parte las tendencias de actualidad y, por otra, apostando por el olfato propio, permitirá mantener la privilegiada posición de Gilca en el mundo de la perfumería.
En este sentido, la venta a granel seguirá siendo una de sus señas de identidad, con un modelo realmente sostenible que favorece la reutilización de los envases y por tanto la generación de residuos. Todo ello sin renunciar a una amplia oferta de frascos adecuados a todos los usos y necesidades.