Carmen Urbano
Querqus
De La Crème: reúne a lo 'mejor de lo mejor'
La nueva normativa europea sobre envases y residuos plantea un cambio profundo en la forma en que las empresas diseñan, utilizan, distribuyen y gestionan sus envases.
El envase ha dejado de ser solo una envoltura: ahora también es información, responsabilidad y cumplimiento.
La nueva normativa europea sobre envases y residuos de envases obliga a mirar más allá del material, el diseño o la logística. Afecta a toda la cadena de valor: desde quien fabrica el envase hasta quien pone el producto en el mercado, lo distribuye, lo transporta, lo recicla o lo comercializa en otros países.
En este De La Crème del Club Cámara Zaragoza abordamos cómo cambia el papel de cada agente, qué nuevas obligaciones entran en juego y por qué la coordinación entre empresas será clave para avanzar hacia envases más conformes, trazables y sostenibles.
José Manuel Tornos (Grupo AYRTAC): Cualquier norma que se adopta desde la Unión Europea debe ser conocida por todos. En nuestro caso, como distribuidor de envases de vidrio, lo primero que estamos intentando es comprobar que todos nuestros proveedores cumplen con esta normativa y que van a estar a la altura de las exigencias que se nos están poniendo encima de la mesa. Pero también estamos desarrollando una labor muy importante: formar a todo nuestro equipo comercial en el conocimiento de la norma para que pueda asesorar al conjunto de clientes que tenemos en Envases Ayrtac, principalmente clientes medianos y pequeños.
Irene Lacueva (Adiego Hermanos): Lo vemos como una oportunidad para realizar un trabajo transversal entre los distintos departamentos: nuestras divisiones de medio ambiente, productos químicos y agricultura, y también nuestros proveedores de envases. Estamos trabajando en el estudio de los materiales no solo para dar cumplimiento a la normativa, sino también para impulsar la innovación en los envases del futuro.
Héctor Benito (Carreras Grupo Logístico): Somos un operador logístico integral y, al final, estamos en mitad de la cadena porque tenemos que prestar servicio a todos nuestros clientes, tanto dentro de sus fábricas como en toda la parte de gestión y distribución. Para nosotros supone un reto muy importante, porque nos exige trazar elementos que, si bien ya teníamos dentro de nuestras estructuras de costes, presentan una gran complejidad de cálculo. Por ejemplo, ¿cómo calculas cuánto plástico o cuántas vueltas de film lleva un palé que has preparado para uno de tus clientes?
Carmen Urbano (Querqus): Existe un desconocimiento manifiesto, aunque, evidentemente, no en la generalidad de las empresas. «Empresa» es un término muy amplio, pero, entre los cientos o miles de empresas con las que nosotros trabajamos, vemos que todavía existe desconocimiento en muchos casos; incluso te diría que, a veces, a propósito. Creo que es bueno que nos impliquemos más en la economía circular y que conozcamos las ventajas y oportunidades que ofrece para ser más competitivos.
Fabio Bolea (SEULA): Las grandes empresas, corporaciones o grandes productores de residuos sí que están haciendo un esfuerzo notable por adaptarse a la regulación. También creemos que esto se debe a que el foco de vigilancia sobre ellas es mayor que sobre las pequeñas empresas.
Sin embargo, entre los pequeños productores y las empresas medianas y pequeñas existe actualmente un desconocimiento prácticamente total de la normativa y de cómo les va a afectar. Son propietarios de pequeños negocios que están completamente involucrados en la operativa diaria de sus empresas: están recogiendo aceitunas en el campo, cuidando los viñedos de sus bodegas o procesando el tomate en sus conserveras. Están centrados en la operativa. Por tanto, creo que, cuando se elaboran estas grandes normativas europeas que afectan a todo el mercado y a toda la cadena logística, resulta muy difícil llegar a este tipo de empresas. Para eso, distribuidores como nosotros debemos ayudarlas y prestarles todo el apoyo que puedan necesitar.
Fernando Martín (Profand Zaragoza): Más que un material concreto, creo que las soluciones que tendrán mayor protagonismo serán aquellas que combinen, fundamentalmente, funcionalidad, resistencia del envase, minimización de materiales y reciclabilidad real. En este sentido, creo que los monomateriales y las estructuras monomateriales irán sustituyendo poco a poco a los elementos multicapa compuestos por varios materiales que, aunque sean reciclables por separado, resultan más difíciles de reciclar cuando están combinados.
C. Urbano (Querqus): Nosotros hemos sabido entenderlo muy bien. Hemos creado un servicio de economía circular y nos hemos capacitado para acompañar en esta transición a todos nuestros clientes y proveedores, así como a todas aquellas empresas que quieran adelantarse y aprovechar las oportunidades derivadas del cumplimiento normativo. Estamos hablando de economía circular: de que el residuo de una empresa puede convertirse en la materia prima de otra y de que tenemos que trabajar para respetar la jerarquía de residuos.
F. Martín (Profand Zaragoza): Creo que la primera oportunidad, cronológicamente hablando, va a ser la anticipación. Anticiparse al cumplimiento de los requisitos de este nuevo reglamento permitirá distribuir los gastos y las inversiones a lo largo de estos años. Sin embargo, creo que el verdadero valor consistirá en poder construir una propuesta sólida y segura; reducir costes; mejorar y simplificar operaciones y procesos; e innovar.
I. Lacueva (Adiego Hermanos): También permitirá conocer mejor los materiales y a los proveedores, trabajar más estrechamente con ellos y buscar mejores productos en el mercado. El objetivo es que no se trate únicamente de cumplir, sino de aportar valor y conseguir que los residuos generados sean también fáciles de reciclar.
F. Bolea (Adiego Hermanos): En lo que a nosotros respecta, que es la gestión de los residuos de envases, creemos que la digitalización y la inteligencia artificial favorecerán el acceso a un mayor volumen de información y una mejor trazabilidad de los residuos. La inteligencia artificial también permitirá analizar todos los nuevos datos que se vayan generando. Mediante la digitalización, creemos que la trazabilidad será más exacta, porque se reducirá considerablemente el error humano a la hora de contabilizar los datos.
H. Benito (Carreras Grupo Logístico): En este caso, todo lo relacionado con la tecnología, el análisis, los cálculos y la simulación, así como la integración con los sistemas que ya existen, será fundamental para cumplir realmente con la normativa.
El ‘De La Crème’ contó con la participación de Coloriuris, patrocinadores de este formato y empresa encargada de «certificar lo que ocurre en internet».