Una suma de reflexiones que dejan claro que «Educación 2030» no es un eslogan, sino una hoja de ruta de cuatro líneas. Si una falta, el edificio cojea. Si están las cuatro, el talento aflora y la empleabilidad deja de ser promesa. “Estamos en el mejor momento para inventar”, dijo Martín, pero la condición necesaria pasa por convertir cada innovación en práctica sostenible, medible y humana.
Tecnología en las aulas: «Los alumnos tienen que pasar de ser usuarios a creadores»
Analizamos la importancia de la adaptación continua a las nuevas tecnologías para estudiantes y docentes, así como su vínculo con el tejido empresarial.
La educación que viene ya está aquí. Curiosidad aplicada, objetivos de empleabilidad real, implantación tecnológica sin fricciones y eficiencia ecológica y económica, ya se han posicionado como elementos claves para conectar escuela y aulas con el tejido empresarial y la digitalización en las que estamos inmersos.
Soluciones Tecnológicas Integradas (STI) organiza este Canal Expositivo del Club Cámara Zaragoza para abordar el estado de la educación en España y las claves para conseguir convertir a los alumnos de hoy en el talento de mañana.
Un punto de no retorno para el sector educativo
Aprendizaje basado en la curiosidad y la creatividad, empleabilidad y competencias que piden las empresas, implantación que no fracasa, sostenibilidad con virtualización de aulas… El sector educativo se encuentra en un punto crucial. La necesidad de estar cerca de la empresa se ha hecho cada vez más palpable en los últimos años, especialmente con la aparición de nuevos puestos profesionales vinculados a las nuevas tecnologías.
En este sentido, Luis Martín, CEO de Academia de Inventores y presidente de AJE Zaragoza, aborda la importancia del tránsito de alumnos usuarios a alumnos creadores. “Estamos formando el talento del futuro”, afirma. Su metodología CREA (curiosidad, reto, experimentación y aplicación) busca que cada proyecto termine en algo utilizable. “Planteamos retos abiertos, dejamos que experimenten, aprendan del error y apliquen al mundo real”.
Además, aboga por introducir una competencia transversal, casi una asignatura: adaptación a nuevas tecnologías. “Cada año habrá una herramienta distinta. La clave es perder el miedo y saber adaptarse”, señala. Un mensaje que encaja con el desajuste que ve en muchas aulas: “Solo construyen, no crean”.
Nuevas tecnologías que ya son, pero aún lo serán más, importantes en el Aragón de los próximos años. Y es que, tal y como afirma Rolando Flores, responsable de negocio de The HUB FP, Aragón vive un ciclo de aterrizaje de hubs tecnológicos y logísticos. La brecha ya no es de oferta formativa, sino de alineación con lo que contratan esas empresas. “Todos coinciden en cuatro pilares: titulación, dominio de herramientas digitales certificadas, soft skills e inglés”, resume.
Llevar la tecnología al aula…y que triunfe
Germán Rubio, asesor TIC y key account manager en STI, desgrana por qué fracasan tantos proyectos tecnológicos en centros educativos. Entre algunos motivos, Rubio destaca la falta de diagnóstico, un ecosistema del aula inadecuado y docentes sin acompañamiento. Por ello, propone su método 5D: Diagnóstico, Diseño, Despliegue, Desarrollo y Determinación. “Primero observar espacios y prácticas reales. Luego un piloto mínimo viable con métricas. Después desplegar y formar. Acompañar en aula sesiones cortas. Y, por último, decidir con evidencias”, explica.
Más allá de la mejora sustancial en el aprendizaje que se produce, Stanislav Chlepko aporta una visión diferente de la importancia de la digitalización en las aulas. El fundador y CEO de Nexineo apunta que virtualizar es otra manera de ahorrar costes y emisiones. “No necesitas cientos de portátiles. Un servidor comparte potencia y datos, y cada alumno usa un thin client”, explica. Chlepko añade que, además, las ventajas son cuantificables: “Hasta un 90% de ahorro eléctrico, menos residuos electrónicos, menos mantenimiento porque gestionas pocos servidores y no cientos de equipos…”.



