Industria
Iosu Palacios: «No se trata solo de cambiar un proceso, sino de cambiar la empresa y su cultura»
Mesa Abierta
Iosu Palacios ve en Aragón una industria con ganas de cambiar, aunque todavía con mucho recorrido por delante.
Mesa Abierta: conversación en profundidad con un profesional destacado
Fundadora de Valero Bielsa Abogados y referente en el ámbito de la responsabilidad civil y los seguros, Sagrario Valero representa una forma de ejercer la abogacía marcada por la cercanía, la adaptación y la visión global.
Sagrario Valero Bielsa habla del derecho desde un lugar poco habitual: el de quien sabe que cada expediente encierra una historia personal. Casi cuatro décadas de ejercicio profesional le han permitido construir una mirada jurídica en la que la técnica, la formación continua y la estrategia conviven con una idea esencial: antes que un procedimiento, hay una persona que necesita ser escuchada, acompañada y orientada.
Conocemos más sobre Sagrario Valero Bielsa y sobre Valero Bielsa Abogados en esta Mesa Abierta del Club Cámara Zaragoza.
Sagrario Valero Bielsa llegó al derecho casi por destino. Quería estudiar Psicología, pero en los años ochenta, en una España donde las vocaciones todavía se negociaban en familia y los horizontes profesionales se miraban con prudencia, su padre la animó a matricularse en Derecho en Zaragoza.
Aquel giro formativo ha terminado convirtiéndose en el eje de una trayectoria de casi cuatro décadas. Sin embargo, esa vocación primera no ha desaparecido con el tiempo, y ha empapado su manera de ejercer, su forma de escuchar y una convicción que atraviesa todo su discurso profesional: “Detrás de un procedimiento, detrás de una carpeta, hay una persona humana”.
Y es que Sagrario Valero representa una forma de entender la abogacía que no se limita a la técnica jurídica. Su recorrido comenzó en Alcañiz, donde abrió despacho en 1989. No eligió ese destino por casualidad. Zaragoza le parecía un territorio demasiado grande para empezar de cero; Alcañiz, en cambio, ofrecía una escala más humana, más próxima. Allí, en una localidad donde apenas ejercían una docena de abogados, aprendió una lección que todavía hoy reivindica: el abogado debe saber mirar el problema completo.
En los despachos de pueblo, explica, “te venía de todo”: asuntos civiles, laborales, mercantiles, procesales, familiares… Una variedad que ha marcado su manera de trabajar. “Ese ejercicio en Alcañiz supuso que tenías que tener una capacidad de adaptación muy importante y una visión global del derecho”. La especialización, admite, es imprescindible en un mundo jurídico cada vez más complejo, pero advierte del riesgo de perder la panorámica.
En la actualidad, Valero Bielsa Abogados se apoya en dos pilares: empatía y formación. Para Valero, la experiencia no basta. El derecho cambia, se transforma, se legisla con rapidez y obliga a estudiar de manera permanente. “Quien no se forme está muerto”, afirma. Esta inquietud explica también su implicación en el Colegio de Abogados de Zaragoza, en congresos y en espacios profesionales donde la actualización no es un complemento, sino una obligación.
La evolución tecnológica ha acelerado todavía más ese cambio. Sagrario Valero ha vivido la transformación desde los juzgados con carpetas físicas hasta la gestión digital de expedientes; desde las comunicaciones por autobús entre procuradores hasta la inmediatez absoluta del correo electrónico, las plataformas jurídicas y la IA.
Ante este escenario, Sagrario lo tiene claro: «Soy defensora de la Inteligencia Artificial”, afirma. La fundadora de Valero Bielsa Abogados cree que el despacho que no incorpore estas herramientas quedará atrás, pero rechaza la idea de que puedan sustituir al abogado. La IA, señala, puede inventar artículos, sentencias o argumentos falsos. Por eso exige criterio profesional. “A la IA hay que cocinarla”, comenta.
Esta adaptación tecnológica ha entrado también en el despacho por la vía generacional a través de su hija, Belén Rodríguez Valero. Sin embargo, la llegada de una nueva generación no ha roto el valor tradicional del despacho: la confianza. Valero Bielsa Abogados se ha construido durante años sobre el boca a boca. Clientes de Alcañiz, Andorra y Zaragoza han llegado recomendados por otros clientes. Incluso personas que fueron parte contraria en algún procedimiento terminaron acudiendo después al despacho. Y, para Valero, esa confianza nace no solo del resultado jurídico, sino del acompañamiento.
La ‘Mesa Abierta’ es un formato patrocinado por Kalibo.