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Desarrollo directivo

Menchu Guerrero: «Es una realidad que habrá cerezas aragonesas en China»

Vermú Club

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Vermú Club: Un aperitivo con un empresario de referencia

El contexto internacional avanza y Orchard Fruit no se detiene, cruzando mercados y fronteras bajo el liderazgo de Menchu Guerrero.

En un sector en el que el clima, la tierra y la paciencia han sido históricamente los grandes protagonistas, hay empresas que elevan la fruta a una categoría estratégica y premium. Orchard Fruit es una de ellas.

Desde La Almunia de Doña Godina, esta empresa familiar se ha convertido en un referente de la exportación agroalimentaria aragonesa y española, con presencia en prácticamente los cinco continentes. Al frente de la empresa está Menchu Guerrero, una CEO que reivindica su formación científica y un liderazgo femenino alejado de los tópicos.

Conocemos más sobre ella en este Vermú del Club Cámara Zaragoza.

De las zapatillas a la fruta, el nacimiento de Orchard Fruit

“Yo soy científica. Todo en mi trayectoria ha venido condicionado por una mentalidad analítica, de ensayo-error, de investigación constante”, afirma. Y quizá sea ese enfoque el que explica el modo en que Orchard Fruit ha vertebrado su crecimiento: midiendo, testando mercados, escuchando a los clientes y también sabiendo retirarse cuando el contexto lo exige.

Sin embargo, el punto de partida de Orchard no tiene nada de convencional. Su historia comienza en 1997, mucho antes de que el término “agroexportación” apareciera en los informes sectoriales como tendencia. Entonces, el padre de Menchu Guerrero, un emprendedor hecho a sí mismo, decidió entrar en un negocio que desconocía por completo. “Nuestro padre entró en el sector agroalimentario pese a que nunca había estado en él, pasando de las zapatillas a las manzanas”, recuerda Guerrero.

Menchu y sus tres hermanos fueron incorporándose al negocio con funciones reales poco a poco, aprendiendo a golpe de campañas, cosechas y clientes. Una implicación que ha ido marcando el carácter de la empresa. “Somos primera generación, porque todos creamos la empresa junto a nuestro padre”, afirma.

Así, con el tiempo, Orchard se ha ido desarrollando como una empresa con “carácter integral”, para controlar toda la cadena, desde la producción hasta la exportación. Ese control no se basa únicamente en la obsesión por la calidad, sino también en entender los requerimientos de cada mercado y anticiparse a ellos. “El sector tiene un dinamismo enorme; la velocidad de trabajo es extrema”, asegura.

Reino Unido, China y exportar como punto estratégico para Orchard

La exportación no fue para Orchard un camino natural, sino una decisión estratégica que redefinió la empresa. “La exportación ha marcado nuestro carácter y nuestra estrategia”, explica Guerrero. Vender fuera fuerza a perfeccionar procesos, a homogeneizar estándares, a pensar a largo plazo. Y, en el sector hortofrutícola, obliga también a convivir con la exigencia extrema: producto perecedero, ciclos de producción implacables y condicionantes sanitarios gubernamentales.

Uno de los grandes aprendizajes vino del intento temprano de apostar por el producto ecológico. “Lo intentamos, pero tuvimos que dejarlo”, admite. Asimismo, los destinos internacionales han ido trazando una geografía exigente. Orchard ha operado en múltiples mercados, pero uno de ellos ha redefinido sus estándares. “La sofisticación del Reino Unido y sus cadenas de supermercados no la hay en ningún otro sitio”, apunta Guerrero.

Por otro lado, la aventura china está siendo uno de los desafíos más complejos en la historia reciente de Orchard Fruit. Fruto de una apuesta paciente y diplomática, todo comenzó en 2017, con un contacto que parecía improbable: el embajador chino en Zaragoza. A partir de ahí se desplegó un proceso administrativo y técnico de años. “Iniciamos la apertura del protocolo de exportación a China en 2017, y este agosto superamos las exigentes auditorías”, explica.

El resultado de todo este proceso apunta a ser histórico: la llegada de cerezas aragonesas al mercado chino. “Veremos cerezas aragonesas en China, es un rotundo sí”, asegura. En este sentido, Chile ha sido un espejo imprescindible en el que mirarse. “Chile es el referente agroindustrial. No sólo por lo que produce, sino por lo que exporta”, afirma. El país sudamericano ha gestionado la exportación como un asunto de identidad nacional: protocolos, marca, logística y previsibilidad.

Formato patrocinado por Grupo Hierros Alfonso.