Javier Rioja
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La transformación digital va más allá de herramientas o campañas: es un cambio cultural, estratégico y operativo que impacta la imagen, la reputación y la relación con clientes y empleados.
La digitalización no solo ha transformado la forma en que venden Cartonajes Barco, Jocca o Clínica Dental Loscos, sino también la manera en que sus empresas son percibidas, tanto por clientes como por empleados.
Cartonajes Barco, con más de seis décadas de historia, decidió reinventarse. Para Ricardo Tabuenca, dejar de ser un simple fabricante de cajas fue un paso necesario: “Pasamos de ser un proveedor a un consultor estratégico. Queremos que el embalaje no solo proteja, sino que comunique seguridad, eficiencia y valor de marca”, explica. Por ello, subraya que la digitalización les permitió visibilizar su núcleo de negocio, llegar a nuevos nichos y reforzar su presencia frente a la competencia.
En otro sector radicalmente diferente, Jocca ha tenido que adaptarse a consumidores cada vez más informados. Y Alberto Centelles asegura que la clave ha sido medir resultados: “Tener indicadores relacionados con el margen y las ventas nos permite confiar en nuestro marketing digital. El vínculo entre nuestro equipo interno y la agencia nos da frescura e impacto real”. Para Centelles, la digitalización no reemplaza al equipo comercial, sino que potencia su alcance, transformando la información en ventaja competitiva.
En el ámbito sanitario, donde la confianza lo es todo, la digitalización también ha dejado su huella. Fernando Loscos, director de la Clínica Dental Loscos y del Centro Médico Ruiseñores, relata cómo la apuesta por la tecnología desde hace diez años ha cambiado radicalmente la experiencia del paciente: “Antes, el paciente llegaba a la clínica sin conocer nada. Hoy sabe qué tecnología usamos y quién le atenderá. La IA, utilizada con criterio profesional, nos ayuda a agilizar procesos y a mejorar tratamientos”.
La imagen y el branding son hoy más importantes que nunca, y es un hecho que impacta en todos los sectores. Centelles destaca que en retail, la propia caja actúa como vendedor: “Si no tienes un buen branding, generas desconfianza. Nuestro último año hemos reacondicionado la web con ayuda externa para reforzar imagen y reputación”. Tabuenca, por su parte, comparte una anécdota reveladora: un empresario chileno dudó de su propuesta al ver la fachada antigua de la fábrica, pero al comprobar los procesos internos, la realidad confirmó lo que contaba la web. “Ese es el poder del marketing digital: transmitir credibilidad”.
Por otro lado, la reputación digital, tanto externa como interna, se ha convertido en otro eje para las compañías. En Clínica Dental Loscos implementan auditorías digitales y encuestas para garantizar la satisfacción del paciente; mientras que desde Cartonajes Barco subrayan que la reputación interna influye en la atracción de talento: “Hoy las empresas deben convencer al candidato. Si no eres atractivo en internet, ni siquiera vendrá a la entrevista”.
Digitalización y ventas son dos conceptos ampliamente ligados. Loscos señala que, aunque el boca a boca sigue siendo relevante, entre un 10% y un 15% de las primeras visitas a su clínica provienen ahora de la web. Relacionado con esto se encuentra también la Inteligencia Artificial , sobre la cual Javier Rioja advierte acerca de su creciente relevancia: “La gente ya empieza a ir a las IAs para consultas informativas en lugar de a Google. Si apareces bien en Google, aparecerás bien en las IAs”.