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Jose Antonio Pérez Cebrián: “Podemos ser potencia mundial en el sector de la energía”

  • El asesor de estrategia del presidente de Forestalia protagonizó una Mesa Abierta en la que se habló sobre su trayectoria y el sector energético

El protagonista de esta #MesaAbierta, patrocinada por Kalibo, es conocido principalmente por su labor como director de Caja Rural de Teruel, puesto que ocupó durante 27 años. Pero ahora se dedica a asesorar al presidente de Forestalia, la gran empresa de las energías renovables, y en esta sesión, a la que asistió el presidente de Cámara Zaragoza, Manuel Teruel, nos contó con pasión la importancia que debe tener este sector en los próximos años.

José Antonio Pérez Cebrián nació en Fuentesclaras (Teruel) y se fue a Barcelona cuando aprobó unas oposiciones del Banco Bilbao. “Era el banco más moderno del momento, con un estilo de banca humanista, lo que marcó mi trayectoria”. Tras pasar por distintos estamentos del banco, sobre todo en el área de empresas, al cabo de siete años le llamaron de Caja Rural de Teruel y volvió a su tierra. “Yo me vine porque quería ayudar a mi provincia y porque siempre me ha acompañado el fundamento cooperativista”. Estuvo siete años en la oficina de Valderrobres y aportó bastante, financiando granjas (allí empezó el germen de lo que hoy es el Grupo Arco Iris) y evitando una diáspora.

Con 29 años pasó a dirigir toda la red de oficinas y cuatro años después, se convirtió en director general, puesto que ocupó durante 27 años más. Durante este tiempo, la entidad expandió su red de oficinas y mejoró mucho su cuota de mercado. “He estado en más de 20 consejos de administración de la provincia, en la creación de todos los grandes grupos que se han montado en Teruel, en el desarrollo del porcino, en el surgimiento del movimiento ciudadano Teruel Existe, cuando se creó Dinópolis, en el consejo de CEOE, de la Cámara de Teruel, en Motorland, SUMA, Bodas de Isabel… En prácticamente todo lo que ha pasado en Teruel”.

Hace poco más de un año se retiró y asumió la presidencia de CEOE Teruel, pero la dejó a los ocho meses porque “un sector económico consideró que era incongruente que ocupase este puesto estando yo en el sector de las renovables”. Su llegada a Forestalia surgió con una llamada de Fernando Samper Rivas, presidente de la empresa, cuando dejó Caja Rural de Teruel, para pedirle que se incorporase a su equipo. Al principio no lo aceptó porque necesitaba un respiro tras tantos años en la caja, pero a los cuatro meses le insistió y se convirtió en asesor. “No tengo poderes ni responsabilidades, sólo ayudo en lo que se me pide”.

Forestalia nació en 2011, cuando Fernando Samper Rivas dejó el accionariado del Grupo Jorge, que había creado con sus hermanos. Creó Forestalia con el enfoque de dedicarse a plantaciones forestales. Cinco años después intuyó una oportunidad en las energías eólica y fotovoltaica y acudió a subastas en 2016 y 2017, en las que se llevó el 80% (2.000 megavatios) gracias a rechazar la prima. “Fue un tema disruptivo que nadie se esperaba y ése fue su gran hito”.

“El mercado de la energía es el que más está evolucionando. Es su momento en todas sus vertientes. Hay una revolución energética mundial, del nivel de lo que supuso en su día la aparición de la máquina de vapor y de la imprenta. La revolución va a ser bestial”. Para Pérez Cebrián no se puede despreciar ningún tipo de energía y lo mejor sería tener el 50% de eólica y el 50% de fotovoltaica.

El asesor explicó que España tiene los mejores recursos para tener energía renovable. “Podemos ser potencia mundial en el sector. Algún día habrá una autopista energética para exportar energía al norte de Europa. El éxito es preparación más oportunidad y Aragón es el mejor sitio en España para generar energía, por su buena localización, su territorio extenso, el viento y el sol)”.

Para Pérez Cebrián, las ventajas de este tipo de negocio para el territorio son muy evidentes, pero el desarrollo deben hacerlo los que viven en el terreno. “En Teruel, Forestalia tiene 3.000 megavatios para desarrollar y el resto, entre 4.000-5.000mw, entre el resto de empresas. Esto supone una inversión de 6.000 millones de euros (el PIB de Teruel son 3.000 millones), 120 millones de euros de impuestos de licencias de obras para municipios muy necesitados y despoblados, 16 millones de euros al año para los ayuntamientos durante 30 años, 800-900 empleos estables durante 30 años, más de 30.000 empleos para la construcción cada año (se tarda 5 o 6 años en hacerlo)… Además, cuando en los ayuntamientos entran estos millones pueden hacer mucho indirectamente como actores del territorio, para ayudar a montar empresas, servicios sociales, residencias, ayudar a actividades deficitarias, etc.”.

 

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Redaccion

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