Redacción TV

Marketing

Javier Rioja (rIL Estudio): «Cualquiera no podría trabajar en una agencia de marketing»

Mesa Abierta

Entrevista a Javier Rioja, CEO y fundador de rIL Estudio

Mesa Abierta: conversación en profundidad con un profesional destacado

rIL Estudio consolida un modelo de crecimiento orgánico y transversal, donde la innovación, la cultura de equipo y la proactividad definen su posicionamiento competitivo

En un ecosistema empresarial cada vez más condicionado por la velocidad del cambio tecnológico y la presión por diferenciarse, emergen modelos que no solo buscan adaptarse, sino anticiparse. Uno de ellos es el que representa Javier Rioja, al frente de rIL Estudio, una compañía que ha crecido desde la intuición creativa hasta convertirse en una estructura sólida que combina tecnología, diseño y marketing digital bajo un mismo paraguas.

Conocemos más sobre Javier Rioja, CEO y fundador de rIL Estudio, en esta Mesa Abierta del Club Cámara Zaragoza.

Javier Rioja y rIL Estudio, una historia de éxito no planeada

La trayectoria de Javier Rioja responde a una inquietud temprana por crear. “De pequeño empecé a programar, pero me di cuenta de que dedicaba más tiempo a diseñar la aplicación”, explica. Ese desplazamiento natural hacia el diseño, y posteriormente hacia el marketing, acabaría definiendo el ADN de rIL: una integración transversal de disciplinas que habitualmente operan de forma separada.

rIL Estudio nació sin financiación externa, sin grandes estructuras iniciales y, sobre todo, sin una vocación explícita de convertirse en empresa. “Nunca pensé en montar una empresa”, reconoce. El punto de inflexión se produjo al abandonar un proyecto anterior llevándose consigo a sus clientes. Ese arranque, basado en relaciones ya consolidadas, permitió un crecimiento orgánico desde el primer momento. Diez años después, la compañía suma casi 40 profesionales y mantiene un crecimiento sostenido a doble dígito.

No obstante, la propuesta de valor de rIL no es únicamente la suma de servicios, sino su integración: “en rIL son tres empresas en una: técnica, diseño y marketing”. Este enfoque responde a una necesidad detectada en el mercado: la fragmentación. “Los clientes quieren un único interlocutor”, afirma, cuestionando un modelo de especialización extrema que, si bien aporta profundidad técnica, a menudo genera ineficiencias en la coordinación. La centralización, en este caso, no implica simplificación, sino cohesión.

Esa cohesión se traduce también en una cultura empresarial donde la autonomía es un principio operativo. “El equipo es 100% autónomo”, señala Rioja. Sin embargo, esta apuesta no está exenta de complejidad. La selección de talento se convierte en uno de los mayores retos. “Nos equivocamos mucho porque hasta que no ves el día a día no conoces a la persona”, admite. Por ello, frente a un mercado con escasez de perfiles altamente cualificados, la estrategia pasa por detectar potencial más que experiencia: “Me gustan más las personas con ganas que el currículum”.

Formación interna, cultura común y un viaje especial a Laponia

El modelo de rIL implica una inversión constante en formación interna. La creación de Amarillo, su propio centro formativo, responde precisamente a esa necesidad estructural: generar talento desde dentro. “Nos costaba encontrar gente formada con los conocimientos necesarios”, explica. En lugar de competir por un recurso escaso, optan por crearlo, integrando el aprendizaje en el propio entorno productivo.

En este contexto, la proactividad emerge como uno de los principales diferenciales competitivos. “Clientes de multinacionales nos dicen que están cansados de tener que validar todo por errores de las agencias”, comenta. Frente a ello, rIL apuesta por anticiparse, reducir fricciones y asumir un rol más activo en la toma de decisiones. No se trata únicamente de ejecutar, sino de pensar estratégicamente junto al cliente.

La relación con el cliente, sin embargo, no es homogénea. Rioja distingue claramente entre pymes y grandes corporaciones. “El cliente pyme es más estable, crecemos juntos. Los grandes cambian más por motivos internos”. Esta dualidad obliga a una gestión flexible, capaz de adaptarse tanto a relaciones a largo plazo como a dinámicas más volátiles. En coherencia con esta filosofía, la empresa prescinde de contratos de permanencia, incluso en servicios recurrentes como el SEO, apostando por la fidelización a través del valor aportado.

A nivel interno, la cultura de empresa en rIL se construye también a través de experiencias compartidas. El viaje a Laponia para celebrar el décimo aniversario no es un gesto anecdótico, sino una declaración de principios: el éxito se comparte. “Era un sueño que quería compartir con ellos”, apunta en referencia a su equipo.

La ‘Mesa Abierta’ es un formato patrocinado por Kalibo.

Voces