Enrique Torguet
Grupo Agora
Félix Gil (Integra Tecnología y TECNARA) comparte su visión sobre la evolución de la Inteligencia Artificial y su impacto en las empresas, especialmente en Aragón.
La Inteligencia Artificial no pasa inadvertida para nadie, yendo de la mano de un boom tecnológico que ha empapado a la industria global. En este sentido, Aragón no es un caso diferente.
CEO de Integra Tecnología y presidente del Clúster de Empresas TIC, Electrónica y Telecomunicaciones de Aragón (TECNARA), Félix Gil protagoniza este Zaragoza Marca del Club Cámara Zaragoza junto a Enrique Torguet, director de Comunicación, Relaciones Institucionales y ESG en Grupo AGORA.
Enrique Torguet: Hace dos años, leí un titular que decía que la Inteligencia Artificial aún no estaba democratizada. También mencionaban que solo el 11% de las empresas la usaban, especialmente aquellas con más de 10 trabajadores. ¿Cuáles crees que son las barreras que impiden que las empresas incorporen la IA?
Félix Gil: La principal barrera son las personas. La tecnología existe y hace muchas cosas, pero las personas todavía no la estamos adoptando de manera masiva. No estamos suficientemente preparados ni convencidos de cómo la Inteligencia Artificial puede ayudarnos en nuestro trabajo. Es cierto que ya la estamos usando, por ejemplo, con asistentes como ChatGPT o Gemini, que se utilizan mucho a nivel personal.
Sin embargo, en los procesos laborales aún no está completamente implementada. Eso llegará cuando las personas y los procesos adoptemos la tecnología de manera más generalizada.
E.Torguet.: ¿Y cómo resumirías las ventajas de la inteligencia artificial en las empresas según los departamentos? ¿Podrías dar algunos ejemplos?
F.Gil: La Inteligencia Artificial afectará a todos los procesos en las empresas, desde administración hasta marketing, producción y operaciones. Por ejemplo, en el departamento comercial, la IA puede ser de gran ayuda. Nos permite conocer mejor a nuestros clientes. Un comercial, antes de visitar una empresa, ya tiene cierta información, pero puede pedirle a la inteligencia artificial que le brinde más detalles, como el estado de la empresa, informes previos o cualquier otro dato relevante.
La IA es capaz de hacer todo esto de manera eficiente, explorando redes y documentación. Además, también podemos usarla para facilitar la documentación de las visitas comerciales. En lugar de llenar formularios manualmente en el CRM, se pueden usar sistemas que, al recibir un mensaje de voz o de texto, detecten los datos relevantes y los ingresen automáticamente en los campos correspondientes. Esto ahorra mucho tiempo al equipo comercial.
E. Torguet: ¿Y en marketing también?
F.Gil: En marketing, la Inteligencia Artificial ya se usa en muchos aspectos, desde la creación de contenido hasta material gráfico y de vídeo. Incluso, algunos anuncios en televisión se generan con IA.
E. Torguet: Antes mencionabas ChatGPT. La Inteligencia Artificial generativa se puede tener en el propio ordenador. Esto tiene ventajas y también inconvenientes en el ámbito empresarial. ¿Dónde ves las ventajas y los inconvenientes de la IA generativa aplicada al usuario y a la empresa?
F. Gil: Las ventajas son claras: no hay humano que pueda procesar tanta información y concentrar tanto conocimiento como lo hace la Inteligencia Artificial en segundos. La IA puede relacionar millones de conceptos de manera más eficiente que cualquier persona, y en múltiples idiomas.
Sin embargo, los inconvenientes existen. La IA generativa es una inteligencia estadística, lo que significa que no es exacta, sino que ofrece respuestas basadas en probabilidades. Si la probabilidad no es alta, o si hay pocos casos o documentación, la respuesta puede ser menos precisa. A esto se le llama «alucinar», un término coloquial en el ámbito tecnológico. Para minimizar estos inconvenientes, existen sistemas de «guardarrailes» que ayudan a asegurar que las respuestas de la inteligencia artificial sean más adecuadas, limitando su rango.
E. Torguet: O sea, necesitamos medidas de gobernanza, ética y la preservación de los sesgos, ¿verdad?
F.Gil: Exacto, la gobernanza es fundamental en cualquier proyecto tecnológico. En las empresas y en la sociedad, necesitamos dar herramientas avanzadas a las personas, pero también formarlas adecuadamente. Hay un desafío en la educación, tanto en la empresa como en las escuelas, para que los niños y adolescentes comprendan los riesgos y las ventajas de la tecnología. Si lo entienden desde temprano, podrán usarla de manera mucho más efectiva y ética.
E. Torguet: Grupo Integra siempre ha tenido socios estratégicos importantes, como IBM, Microsoft, Salesforce, entre otros. Además, has estado viajando mucho a América y participando en congresos… Por otro lado, hace poco leía que la American Dialect Society, una sociedad con 135 años de historia, eligió la palabra «mierdificación» como la palabra del año. Este término describe cómo las redes sociales han evolucionado: ya no cumplen solo con su función de relación, sino que se han llenado de contenido que degrada el entorno digital. ¿Cómo ves la interacción de la IA con las redes sociales y los algoritmos que ahora nos controlan?
F. Gil: Tienes razón. No conocía el término, pero es acertado. Las redes sociales han evolucionado hacia la creación de mucho contenido polarizante, porque eso sumaba puntos en los algoritmos. Pero también hay contenido de calidad. En redes sociales como Instagram, por ejemplo, hay material excelente. Aunque los algoritmos me filtran y depuran el contenido, sigue existiendo mucho material poco relevante. Esto también ocurre en internet en general, con millones de páginas que son solo basura. Y lo peor es que no hay una legislación global que regule qué contenido debería existir y qué no, lo que permite que ciertos contenidos inadecuados sigan circulando. Sin una regulación global, es complicado frenar este tipo de contenido, por eso la formación ética es clave.
E. Torguet: Hablando de seguridad, ¿cómo ves el tema de los ciberataques y la ciberseguridad en las empresas?
F. Gil: Los ciberataques se han convertido en una industria. Existen empresas dedicadas a robar datos y venderlos en mercados negros. Esto es un modelo de negocio. Las empresas y las personas tenemos que estar muy sensibilizados sobre ciberseguridad. Aunque los daños son devastadores para las empresas, las familias también pueden ser arruinadas por estos ataques. Es un tema que debemos tomar en serio, porque, aunque digitalmente no lo veamos, los ataques están ahí, al igual que un robo en la calle.
E. Torguet: PWC indicó que solo una de cada cinco empresas estaba pensando en aumentar su inversión en ciberseguridad. ¿Qué les recomendarías?
F. Gil: Deberían ser las cinco. Los atacantes van muy rápido, y las posibilidades de ataque aumentan cada día. Es cierto que los sistemas de protección añaden complejidad y lentitud, pero el riesgo de no tenerlos es mucho mayor. La doble verificación, por ejemplo, puede ser un fastidio, pero es muy útil para evitar problemas graves, como el robo de datos. Al final, es preferible gastar tiempo en prevenir que en rectificar después de un ataque.
E. Torguet: Vamos a cambiar de tema y hablar de empleo. En España, hay 720.000 empleos en el sector tecnológico, y el 40% está en Madrid. ¿Cómo estamos en Aragón?
F. Gil: En Aragón estamos creciendo. En los últimos años, el empleo tecnológico ha aumentado alrededor del 2o% y el 30%. La tecnología es clave para la competitividad de las empresas, y cada vez más empresas reconocen la importancia de la tecnología. Esto se traduce en más empleos en este sector.
Además, con las inversiones que se están haciendo, Aragón tiene una gran oportunidad para convertirse en un hub tecnológico en el sur de Europa. En los próximos años, veremos muchas oportunidades tanto para el sector tecnológico como para todas las empresas que necesitarán perfiles tecnológicos.
E. Torguet: ¿Crees que estamos preparados como territorio para afrontar este reto?
F. Gil: Tenemos una gran oportunidad, aunque si contamos solo con los recursos actuales, podría ser complicado. El desempleo en Aragón está por debajo del 8%, lo que es relativamente bajo. Sin embargo, es necesario invertir en formación para que más personas se acerquen al sector tecnológico. Aragón tiene una gran oportunidad para atraer talento, tanto de fuera de la región como de personas que se han formado en Aragón y se han ido. Esto podría ser una gran oportunidad para transformar la región.
E. Torguet: ¿Lo ves como un efecto transformador para Aragón?
F. Gil: Sí, lo veo como una gran oportunidad para crear un hub de conocimiento y tecnología en el sur de Europa. Gracias a las inversiones que se están haciendo y a la llegada de grandes empresas tecnológicas, crearemos una nueva generación de empresas y personas más digitales y tecnológicas. Esta transformación impulsará el desarrollo de negocios digitales y hará que Aragón sea más competitivo.
E. Torguet: Como presidente de Tecnara, ¿qué peso tiene el clúster en el conjunto de España?
F. Gil: Tecnara es un clúster de tecnología, electrónica y comunicaciones de Aragón, y estamos dando pasos para tener cada vez más peso en España. Cuando asumí la presidencia, uno de mis objetivos fue representar a todo Aragón, no solo a Zaragoza. Queremos que las empresas de Huesca y Teruel también participen activamente, porque tenemos mucho que ofrecerles.
Además, hemos comenzado a trabajar con asociaciones tecnológicas de otras regiones y a internacionalizar nuestras actividades, con presencia en países como Estados Unidos, China y Egipto. Creemos que Tecnara debe ser un catalizador de la innovación y ayudar a las empresas aragonesas a colaborar y competir en el resto de España y Europa.
