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Gestión y estrategia

Elisa Puyuelo: “La cultura empresarial es aquello que haces cuando nadie te ve”

Mesa Abierta

Conocemos más sobre Elisa Puyuelo e Ingeniería de Bienestar Emocional en esta Mesa Abierta del Club Cámara Zaragoza.

Mesa Abierta: conversación en profundidad con un profesional destacado

El mensaje de Elisa Puyuelo es tan sencillo como exigente: es posible ser feliz trabajando, pero para ello las organizaciones deben mirar de verdad a las personas

El bienestar emocional ha dejado de ser una cuestión secundaria en el mundo empresarial. Y cada vez más organizaciones comprenden que la productividad, la motivación y la capacidad de adaptación no dependen únicamente de procesos, indicadores o tecnología, sino también de cómo se sienten las personas que forman parte de ellas.

Desde esa mirada trabaja Elisa Puyuelo, fundadora de Ingeniería de Bienestar Emocional, un proyecto que nace de una trayectoria vital marcada por la transformación personal, el autoconocimiento y la voluntad de acompañar a empresas y líderes hacia formas de trabajo más humanas.

Conocemos más sobre Elisa Puyuelo e Ingeniería de Bienestar Emocional en esta Mesa Abierta del Club Cámara Zaragoza.

Elisa Puyuelo y el liderazgo que empieza en uno mismo

La historia de Elisa Puyuelo no comienza en el ámbito del desarrollo personal, sino en la ingeniería. Ingeniera técnica industrial de formación, reconoce que sus primeros años académicos no respondieron al modelo habitual de éxito lineal. Repetir cursos, pasar un tiempo alejada de los estudios y volver después a la universidad formaron parte de un camino que hoy interpreta: “Cada uno tenemos nuestro momento y proceso y hay que respetarlo, no tenemos que correr tanto”.

Tras su etapa universitaria y una experiencia Erasmus en Finlandia, comenzó su carrera profesional en el ámbito industrial. Trabajó en Saica y posteriormente en ingeniería de proyectos. Más tarde, la maternidad volvió a transformar sus prioridades. Decidió dejar temporalmente el trabajo para criar a sus hijas, una decisión que, años después, también le mostró las dificultades de reincorporarse al mercado laboral tras haber sido madre.

Sin embargo, el gran cambio no fue solo profesional, sino que se produjo cuando tomó conciencia de su propio malestar. Puyuelo explica que vivía en una especie de conflicto permanente, con la sensación de que la responsabilidad siempre estaba fuera: en los superiores, en los compañeros o en las circunstancias. Hasta que decidió detenerse y mirarse a sí misma. “Tenía una guerra civil interna”, reconoce. Ese momento fue el inicio de un proceso de autoconocimiento que la llevó a leer, formarse y profundizar en disciplinas como la filosofía, la psicología, el liderazgo y el coaching.

En ese camino descubrió una idea que hoy constituye uno de los pilares de su trabajo: el autoliderazgo. Para Puyuelo, nadie puede liderar de forma honesta y eficaz si antes no ha realizado un trabajo interior. “No puedes liderar a nadie si primero no te lideras a ti mismo”, afirma. Una visión que se aleja del liderazgo de la autoridad formal o del cargo, y lo acerca a la responsabilidad personal, la coherencia y la capacidad de acompañar a otros desde el ejemplo.

El bienestar emocional como motor de cambio en las organizaciones

Ingeniería de Bienestar Emocional responde a esa necesidad de Elisa Puyuelo de aportar desde la experiencia vivida. Puyuelo observó que en muchas empresas las personas trabajan desconectadas, en entornos marcados por la competencia interna, los conflictos entre departamentos y la falta de reconocimiento. Frente a ello, propone mirar más allá de los síntomas visibles y buscar las causas profundas de lo que ocurre en los equipos. “Me gusta buscar la causa, no solo el síntoma”, explica.

Su propuesta parte de una convicción clara: la empresa es un sistema humano. No basta con intervenir sobre un equipo si el liderazgo no está dispuesto a revisarse. De hecho, considera que trabajar con los equipos sin implicar a quienes los dirigen está condenado al fracaso. “Hay que empezar por el líder”, sostiene. En su enfoque, el liderazgo no consiste en controlar ni en imponer, sino en servir, generar confianza y crear las condiciones para que las personas crezcan. “Liderar es servir, es ponerse al servicio del equipo y rodearse de gente más inteligente que tú”, añade.

Uno de los aspectos centrales de su trabajo es la cultura empresarial. Puyuelo la define de manera muy gráfica: “La cultura es aquello que haces cuando nadie te ve”. No se trata, por tanto, de los valores escritos en un documento corporativo, sino de los hábitos reales, la comunicación cotidiana, el respeto, la forma de reconocer el trabajo y la manera en que se gestionan los conflictos. Por eso insiste en la necesidad de “bajar a tierra y pisar el barro” para entender qué ocurre de verdad en una organización.

Poner al ser humano en el centro: el reto pendiente de las empresas

Los proyectos en los que se embarca Elisa Puyuelo no buscan resultados inmediatos ni «soluciones cosméticas». Según explica, cada empresa requiere una estrategia adaptada a su realidad, su cultura y sus necesidades. Por eso trabaja con procesos de al menos seis meses, utilizando herramientas como el análisis transaccional, la metodología Bridge y el diagnóstico de equipos. “No se puede cambiar a las personas en un día”, advierte. El bienestar emocional, desde su perspectiva, no es una acción aislada ni una actividad motivacional puntual, sino un proceso de transformación que requiere compromiso, continuidad y coherencia.

Asimismo, también aborda el papel de las nuevas generaciones en el entorno laboral. Considera que los jóvenes están poniendo sobre la mesa demandas que generaciones anteriores no se atrevieron a expresar, aunque advierte de la necesidad de educar mejor en la frustración. Para ella, el reto está en encontrar un equilibrio entre la exigencia y el silencio, entre la agresividad y la evitación. La clave, insiste, está en el diálogo y en la comunicación.

Otro de los temas que atraviesa su discurso es la importancia de la asertividad. En las empresas, afirma, las dinámicas negativas pueden arrastrar al conjunto si no se gestionan adecuadamente. Pero rechaza la idea de etiquetar a las personas como “manzanas podridas”. Prefiere hablar de personas que quizá están atravesando situaciones difíciles o que no encajan en un determinado sistema en ese momento. La solución, defiende, pasa por escuchar, abrir espacios de conversación y permitir que también hablen quienes suelen observar más y opinar menos.

La ‘Mesa Abierta’ es un formato patrocinado por Kalibo.