Miguel Cendegui Gimeno
Colegio Británico de Aragón
“La IA no sustituye. Nos permite liberar tiempo para lo esencial: la personalización del aprendizaje, el acompañamiento emocional y la creatividad pedagógica”
En la actualidad, nos encontramos inmersos en una era de vertiginosa transformación, impulsada por una tecnología que no deja de acelerar. Y es que, a nadie se le escapa, la Inteligencia Artificial se ha erigido como uno de los grandes protagonistas de los cambios que vivimos en nuestro día a día.
El ámbito educativo no es ajeno a estos procesos. Por ello, es fundamental adaptarse al nuevo paradigma, algo que implica mucho más que incorporar herramientas: supone revisar enfoques, redefinir metodologías y, sobre todo, preparar al alumnado para convivir en un futuro donde la IA será tan cotidiana como esencial.
En este Canal Expositivo del Club Cámara organizado por el Colegio Británico de Aragón, abordamos cómo integrar la Inteligencia Artificial en las aulas y los retos y oportunidades que conlleva.
La incorporación de la Inteligencia Artificial al sector educativo augura una transformación integral del mismo. En este sentido, lo que está en juego no es solo la incorporación de una tecnología, sino un cambio profundo del modelo educativo vigente, tanto en forma como en fondo. Algo que sintetiza Cristina Muñoz, coordinadora de Bachillerato Internacional del Colegio Brtiánico, «A new world needs new ways of learning».
No obstante, el Colegio Británico de Aragón no es nuevo en esto de innovar. Hace ya diez años que abandonó los libros de texto y apostó por un modelo de enseñanza digital basado en metodologías activas, proyectos y aprendizaje autónomo.
Es así como, hoy, con ese terreno abonado, ha dado un paso más: integrar la Inteligencia Artificial como herramienta cotidiana, no solo en las aulas, sino también en la gestión y el acompañamiento emocional del alumnado. «Nuestros alumnos aprenden a través de proyectos, de metodologías activa, etc. Provocamos en ellos que quieran aprender para toda la vida», explica Muñoz.
Uno de los pilares de este proceso es el Observatorio de Inteligencia Artificial, liderado por el profesorado del centro. “Queremos integrar la IA de forma consciente, ética y útil”, explicó Andrea Piñero, profesora de Primaria y Apple Distinguished Educator. Junto a Mario Iriarte, docente de Tecnología en Secundaria, han creado un equipo que se ocupa de implementar tecnología, pero también de adaptar las recomendaciones internacionales al contexto concreto del colegio.
En Secundaria, el abordaje de la IA es aún más profundo. “El cambio educativo tiene que ser ya. No podemos esperar a ver qué pasa”, advierte Iriarte. Para él, la clave está en que la IA no se use como un atajo, sino como una herramienta de construcción del conocimiento. De ahí que el centro esté desarrollando un itinerario propio de ética digital y de competencia tecnológica.
Un ejemplo ilustrativo lo ofrece Daniel Domínguez, alumno de 3º de ESO, quien explica un proyecto donde desarrollaron productos ficticios con ayuda de IA, acompañados de vídeos y documentos explicativos. “Tuvimos que registrar cada proceso y cada instrucción que dábamos a la IA. Así aprendimos a ajustarlas y a reflexionar sobre cómo obtener lo que realmente buscábamos”, detalla.
Más allá del uso, en el Colegio Británico de Aragón se les enseña qué hay detrás: machine learning, redes neuronales, árboles de decisión… “Estamos formando a chicos que entiendan qué es la IA, no solo que la utilicen”, puntualiza Iriarte.
El testimonio de Raúl Cendegui, exalumno del centro y hoy Account Manager en Imascono, sirve para cerrar el círculo. “Cuando yo estudiaba aquí, la IA era apenas un destello, y lo que me dio el colegio fue la capacidad de adaptarme a esta nueva realidad”, explica.