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Crecer sin perder el alma: claves para escalar con cabeza

Lo Que Dure un Jamón

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Un animado debate... mientras dure el jamón. Colaboran: Ambar, Coca Cola, Bodegas Bodem, Aire Sano y Martin Martin

En el cambiante contexto actual, muchas empresas descubren que el verdadero riesgo no es fracasar, sino triunfar demasiado rápido. En un nuevo encuentro de 'Lo que dure un jamón', reunimos a líderes empresariales y emprendedores para hablar de crecimiento, escalabilidad y los peligros de no saber parar a tiempo. Cómo escalar sin perder el alma, qué errores evitar y qué decisiones marcan la diferencia entre evolucionar o colapsar

Vivimos un momento empresarial en el que hay dos factores clave para las empresas competitivas: la innovación y la escalabilidad, y en el que muchas empresas se enfrentan a un reto tan desafiante como paradójico: el éxito puede convertirse en su mayor amenaza si no se gestiona adecuadamente.

“Morir de éxito”, es decir, colapsar por crecer demasiado rápido sin control, no es una opción y por ello reunimos a líderes empresariales, directivos y emprendedores que están atravesando procesos de expansión o que se preparan para escalar sus organizaciones. Con ellos exploramos las estrategias, estructuras y decisiones críticas que permiten a las empresas crecer de manera sostenible, sin perder su esencia, agilidad, ni capacidad de adaptación.

En este Lo Que Dure un Jamón del Club Cámara, abordamos de la mano de Sergio Losilla, CEO de Digital Hand Made, y Óscar López-Blanco, fundador de Panel Sandwich, con la moderación de Jorge Parra, socio director de Smartpoint, la gestión del crecimiento y las claves para no morir de éxito.

Crecimiento, sí, pero con estrategia

Parra dio sus propias fórmulas para lograr escalar con inteligencia. «La persecución indiscriminada de talento puede ser peligrosa y llevar a crecer demasiado rápido», apuntó, de la misma forma que la estructura debe adaptarse a las nuevas necesidades para «evitar solapamientos, cuellos de botella…». Parra señaló que el crecimiento tiene que financiarse y que no hay que priorizar las ventas a la rentabilidad. También aconsejó no depender de un solo cliente ni de un solo proveedor.

Panel Sandwich es un ejemplo de crecimiento rápido, pues en 2015 pasó de tener 5 a 60 personas en plantilla. «Vimos que todo dependía de mí y que para crecer tenía que delegar y mejorar el equipo«, explicó López-Blanco. Algo con lo que se mostró de acuerdo Losilla, pues pasó por la misma situación: «Hay que generar líderes antes de necesitarlos».

Losilla enumeró algunos de los fallos que les han hecho mejorar durante sus 25 años de existencia, como el no diversificar clientes o el depender de la financiación bancaria («el crecimiento debe autofinanciarse»). «Hay que ser gacelas e innovar al ritmo que necesita el cliente y al que evoluciona la tecnología».

«Yo creo que siempre hay que sembrar, aunque las cosas vayan bien. Mi objetivo siempre ha sido crecer e intentamos maximizar la rentabilidad en cada venta», aseguró López-Blanco. Y hablando de la importancia de las personas, Losilla explicó que en su empresa incorporan talento senior, de 60 años, que aportan durante cinco años y mentorizan a otros.

Minutos de oro: liderar, delegar, anticiparse…

Ricardo Martínez (Eigo) habló sobre el estrés que conlleva el crecimiento y Sara Palacino (La Colmena) hizo hincapié en la necesidad de parar «para ver dónde estamos y no morir de éxito», algo compartido por Ángel Moreno (Enjoy Zaragoza), que volvió a sacar el tema de «saber delegar». Christian Cotolí apuntó la importancia de dejarse asesorar por organizaciones como Cámara Zaragoza o la Asociación de Jóvenes Empresarios y Luis del Corral (Confecciones Oroel) apostó por «adelantarse y ser partícipe de los cambios del mercado».

También habló Daniel Puértolas (Numericco) que aseguró que «esto no va de escalar por escalar, sino de seguir revolucionando». Estructurarse a nivel humano y de herramientas fue lo más importante para Bastien Piombini (PMF Distribution), algo a lo que José Rébola (Panishop) añadió que para mantener el crecimiento hay que cuidar a las personas (selección, motivación), el producto (investigación), la inversión (equilibrio) y la rentabilidad y «hacer malabares con todo ello». También Javier Lozano (Air Horizont) destacó la importancia de una estructura operativa solida, personas responsables y muy humanas y visión.

Joaquín Díaz Murillo (Asai) puso sobre la mesa el riesgo de querer crecer «muy deprisa», algo compartido por Jesús Galve (Tapigrama) y Jaime Vicente (Cotrali): «Despacico, pero con rasmia». Cristina Pérez (Océano Atlántico) apostilló que «la clave es ir ajustando las velas según el viento». Y eso es lo que hizo Javier Rioja (Ril Estudio), que nunca había querido crecer, pero al ver que lo hacía, está ajustando su estructura para «crecer de verdad», al igual que le pasó a Fernando Aragüés, de Sistemiza, que empezó solo y fue duplicando la facturación año a año, lo que le obligó a crecer.

«Hay que escalar sin perder el alma y liderar con humildad», concluyó Rubén Roldán (Hiberus Sistemas).

Un formato patrocinado por BTV y Embou.

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