Redacción TV

Energía

Así funciona la monetización del CAE: “Si el ahorro no es certificable, vale cero”

A Fondo

a fondo clenar 3finetika camara comercio zaragoza - entrevista sobre el CAE

El sistema CAE, impulsado por el el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en 2023, permite monetizar directamente los ahorros energéticos mediante la venta de certificados al sujeto obligado.

El sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE) se ha consolidado como una herramienta clave para transformar la eficiencia energética en ingresos directos para las empresas. Sin embargo, su implantación está siendo desigual: mientras la gran industria avanza con paso firme, muchas pymes todavía desconocen su potencial o carecen de la estructura técnica necesaria para aprovecharlo.

Paco Valenzuela, gerente del Clúster de la Energía de Aragón (CLENAR), y Benito Grande, CEO de 3FINETIKA, abordan los principales retos y oportunidades de este sistema en el formato A Fondo del área de Sostenibilidad de la Cámara de Comercio de Zaragoza.

El potencial del CAE para las empresas aragonesas

Paco Valenzuela: Desde tu experiencia, ¿qué tipo de empresas están aprovechando más el sistema CAE y cuáles están siendo más reticentes?

Benito Grande: Desde su puesta en marcha en enero de 2023, el sistema ha pasado por distintas fases. En 2025 ha alcanzado un grado de implantación importante, especialmente en industrias de gran consumo energético. Estas empresas cuentan con sistemas avanzados de monitorización y documentación robusta, muchas veces integrados en sistemas de gestión energética, lo que facilita aplicar el protocolo IPMVP y estructurar correctamente los proyectos.

Los sectores donde más se está trabajando son transporte, alimentación y agroalimentario, principalmente mediante fichas estandarizadas. Las pymes van más lentas. Muchas aún no conocen el sistema o no son conscientes de su potencial. Además, suelen carecer de históricos energéticos fiables y de apoyo técnico interno para estructurar los proyectos con rigor. Uno de los retos es democratizar el acceso al sistema ayudando a estas empresas a estructurar datos y garantizar la certificación de sus ahorros.

P. Valenzuela: Muchas veces no se sabe cuánto se puede llegar a monetizar y eso condiciona la decisión de invertir.

B. Grande: Cualquier oportunidad de mejora debería pasar por una preevaluación. Herramientas como Calcula CAE permiten cuantificar el potencial de ahorro y los ingresos estimados por la venta de certificados.

En cualquier proyecto es fundamental una planificación rigurosa, una medición fiable y documentación completamente auditable. Todo ahorro debe ser verificado por un sujeto certificador; si no es certificable, no tiene valor.

En los proyectos singulares el nivel de exigencia es mayor. Es necesario definir qué se va a medir, dónde, cómo y durante cuánto tiempo, aplicando el protocolo IPMVP y estableciendo una línea base energética con datos históricos antes y después de la actuación. Un error frecuente es pensar que todo ahorro energético se convierte automáticamente en CAE. Se puede estimar un ahorro determinado y, tras la validación, resultar menor. Si no se estructura correctamente desde el inicio, puede no certificarse y, por tanto, no monetizarse.

Monetización, valor económico del CAE y consejos útiles

P. Valenzuela: No tiene nada que ver lo que se pueda monetizar con la inversión acometida. No es como una subvención basada en un porcentaje del presupuesto.

B. Grande: Exacto. No es una subvención, sino un ingreso directo que impacta en la cuenta de resultados y reduce el payback del proyecto. La monetización depende exclusivamente del ahorro energético certificado, no del importe invertido. Dos inversiones similares pueden generar monetizaciones distintas según el ahorro real conseguido.

P. Valenzuela: ¿Qué actuaciones de catálogo se están llevando más a cabo?

B. Grande: Principalmente sustitución de motores y luminarias, mejoras en climatización, optimización de sistemas de bombeo e implantación de variadores de frecuencia en procesos industriales.

Aunque sean fichas estandarizadas, requieren documentación completa: potencias anteriores y nuevas, fichas técnicas, certificados de instalación, fotografías, etc. Si la actuación ya se ha ejecutado y no se documentó correctamente, puede perderse la posibilidad de certificación.

En cualquier mejora es necesario poder aislar técnicamente la actuación y demostrar qué se ha medido, cuándo y cómo. En fichas de catálogo, en principio basta con las potencias, pero la exigencia puede variar según el sujeto certificador.

P. Valenzuela: ¿Qué precio está teniendo el CAE?

B. Grande: El precio varía según el mercado y el momento del año. En 2025, el precio medio publicado por el MITECO se ha movido aproximadamente entre 110 y 140 €/MWh.

No es lo mismo vender a un sujeto delegado que a un sujeto obligado. El sujeto obligado suele pagar más, especialmente en grandes proyectos, mientras que los proyectos pequeños suelen canalizarse a través de sujetos delegados y a precios inferiores.

Se han visto precios en torno a 115–125 € con sujetos delegados y hasta 168 € con sujetos obligados. También ha habido operaciones por debajo de 100 €. El precio depende de la necesidad del sujeto obligado de cubrir su obligación anual frente al Fondo Nacional de Eficiencia Energética.

P. Valenzuela: ¿Y qué consejo darías a las empresas?

Benito Grande: Lo resumiría en dos palabras: pulcritud y metodología. Pulcritud en la documentación y metodología clara desde el inicio: definir qué se va a medir, dónde, cómo y durante cuánto tiempo. Realizar una preevaluación y contar con apoyo técnico, interno o externo, para estructurar correctamente el proyecto. Solo así el ahorro podrá certificarse y convertirse en ingreso real.