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Mantener la esencia para cumplir años: el reto de hacer perdurar un negocio en el tiempo

Lo Que Dure un Jamón

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Un animado debate... mientras dure el jamón. Colaboran: Ambar, Coca Cola, Bodegas Bodem, Aire Sano y Martin Martin

Representantes de empresas consolidadas que celebran sus aniversarios analizan las claves del éxito en una nueva sesión de 'Lo que dure un jamón' del Club Cámara Zaragoza

¿Cómo conseguir que un negocio perdure en el tiempo? Bajo este interrogante se celebró una nueva edición de Lo que dure un jamón, el espacio de encuentro e intercambio del Club Cámara Zaragoza que invita a reflexionar en un ambiente informal. En esta ocasión, representantes de corporaciones históricas y consolidadas compartieron sus experiencias alrededor de un eje fundamental: saber adaptarse al entorno sin renunciar a la propia identidad.

La sesión contó con la moderación de Ana Rodríguez, gerente de Comunicación y Relación con el Cliente en Avanza Zaragoza, entidad que suma 140 años de trayectoria vinculada al transporte urbano de la ciudad. Como ponentes principales participaron Óscar Calvo, director general de JCV, compañía especializada en transporte marítimo que celebra 30 años, y Fernando Lanuza, director general de Jacob Delafon España, firma que alcanza los 60 años de implantación en España dentro de un grupo con orígenes en 1889.

Para romper el hielo, Ana Rodríguez lanzó la pregunta sobre los pilares del ADN corporativo. Desde JCV, Óscar Calvo destacó que son una empresa familiar y sus claves siempre han sido «la orientación al cliente, la especialización y el intentar ser innovadores en un sector que ha sido siempre muy tradicional». Por parte de Jacob Delafon, Fernando Lanuza subrayó que la marca surge de la unión de dos trayectorias y que sus fundamentos son «la innovación, la calidad y el desarrollo de las personas». Respecto a la compañía de movilidad, Ana Rodríguez recordó el fuerte vinculo territorial: «Avanza nació aquí por el empuje de los empresarios de la época y Zaragoza sigue siendo el lugar donde hacemos todas las pruebas e implantamos las innovaciones».

Sobre la capacidad de adaptación, Fernando Lanuza recalcó la importancia de saber mantener la esencia y evolucionar: «Hay que adaptarse, pero manteniendo el ADN». Como muestra de visión actualizada, explicó que el líder de la cuarta generación de la familia propietaria solo hizo dos cambios al llegar: introducir dos palabras en la misión corporativa, sostenibilidad y salud, reflejando una clara adaptación a los tiempos.

En cuanto a las estrategias de anticipación, los ponentes coincidieron en que no siempre conviene dejarse llevar por corrientes pasajeras. Óscar Calvo puso como ejemplo la logística combinada: «Hace un tiempo las lanzaderas con camiones nos funcionaban muy bien, pero el ferrocarril empezó a funcionar muy bien y era más barato. Si hubiéramos cambiado entonces hubiera sido un error porque ahora ha habido muchos problemas con el tren y el cliente quiere seguridad». Del mismo modo, Fernando Lanuza enfatizó que en el sector de los baños no se pueden seguir modas efímeras porque los productos deben durar, si bien existe una interacción constante con la arquitectura y la moda.

Mirando al futuro a diez años vista, la industrialización del sector, la reducción del consumo de agua y el impacto de la tecnología marcarán el rumbo. Ana Rodríguez apuntó a una movilidad donde «los vehículos serán más autónomos e inteligentes» y donde la digitalización servirá para evitar congestiones y optimizar procesos. En el ámbito del transporte marítimo, Óscar Calvo valoró la automatización en un mercado dominado por grandes navieras, aunque remarcó que «la inteligencia artificial es una ayuda y la persona es el elemento diferenciador». En relación con la implantación territorial, Fernando Lanuza zanjó que se puede ser cada vez más global sin perder el arraigo, reafirmando el valor operativo de Zaragoza para su corporación.

Tras la mesa principal, la sesión dio paso a los Minutos de oro, donde diversas firmas compartieron sus propios hitos y reflexiones sobre la longevidad empresarial. En el ámbito del asesoramiento y la tecnología, Javier Reposo (Ril) celebró el décimo aniversario de la firma destacando la evolución constante junto a los avances del mercado, mientras que Miguel Navarro (Alia Consultores) festejó la misma década de vida enfocado en hacer a las empresas financiables para asegurar su futuro. También con diez años como agencia y veinticinco como grupo, Marta Serrano (ESI) resaltó la vigencia del mensaje pese al cambio digital del medio, en paralelo a Lucía Canut (Coloriuris) quien recordó sus veinte años manteniéndose como pioneros e innovadores. Carlos del Río (Del Río Audiovisual) también contó que ellos llevan 25 años y han estado presentes como colaboradores en las celebraciones de muchos empresas aragonesas.

Desde la industria y los servicios esenciales, Nuria Lozano (Industrias Pardo) repasó sus 60 años de trayectoria marcados por la «reinvención constante sin olvidar nuestro propósito», afrontando desafíos globales como el flete de aviones para el montaje de hospitales de campaña. En el cierre de las intervenciones, Paz Montenegro (Cámara Zaragoza) repasó los 140 años que cumple la propia institución cameral bajo el lema «140 años mirando al frente», exponiendo el calendario de iniciativas conmemorativas como el reciente Vermú del Presidente con Jorge Villarroya, el Cámara Market o la próxima inauguración del nuevo Salón de Actos Ibercaja. En el tintero de las efemérides quedaron las felicitaciones a Laboral Kutxa y Auren, que excusaron su asistencia en una jornada que también celebraba sus 25 años.

Como conclusión del encuentro, hacer perdurar un negocio en el tiempo no exige adivinar el futuro, sino construirlo día a día escuchando a las personas, asimilando la tecnología con criterio propio y recordando siempre los valores fundacionales sobre los que se cimentó el proyecto.

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