Transformación digital
Inteligencia Artificial con criterio: ¿se puede separar el negocio real del ruido?
De La Crème
Todo el mundo habla de la Inteligencia Artificial pero, ¿realmente sabemos cuándo está aportando valor?
De La Crème: reúne a lo 'mejor de lo mejor'
Todo el mundo habla de la Inteligencia Artificial pero, ¿realmente sabemos cuándo está aportando valor?
Más allá de las promesas, las tendencias y las herramientas disponibles, la Inteligencia Artificial solo tiene sentido cuando resuelve problemas concretos, reduce ineficiencias y ayuda a tomar mejores decisiones.
En este De La Crème: «Inteligencia Artificial con criterio» del Club Cámara Zaragoza impulsado por Numéricco, analizamos dónde están las verdaderas oportunidades, qué soluciones no han funcionado y cómo convertir la Inteligencia Artificial en un motor de valor y rentabilidad para el sector empresarial.
P: ¿Qué papel juega la Inteligencia Artificial en la actualidad? ¿Desde cuándo la implementáis?
Diego Chicón (EIGO Construcciones): Hace ya varios años que creamos un sistema propio y muchas funciones se apoyan directamente en la inteligencia artificial para facilitar tareas administrativas y financieras. Son herramientas muy potentes que facilitan el día a día de nuestros compañeros en casi todos los departamentos.
Jorge Gasqued (BSH Electrodomésticos): La forma en que el consumidor busca información ha cambiado en el proceso de compra: utiliza herramientas de IA que le ofrecen información ajustada a sus necesidades y preferencias. Eso conlleva que las empresas tengamos que trabajar de forma diferente para ser visibles.
P: ¿Crees que actualmente existe más valor real o más ruido alrededor de la Inteligencia Artificial?
Víctor Sin Casanova (Coferdroza): Yo creo que actualmente existe bastante ruido alrededor de la inteligencia artificial. Por un lado, cada día salen nuevas aplicaciones y es muy complicado seguirlas todas. Por otro, hay mucho desconocimiento sobre lo que la IA puede llegar a hacer y lo que no. Todo el mundo quiere tenerla porque ahora está de moda, pero como empresa tenemos que preguntarnos para qué queremos utilizarla y en qué procesos puede ayudarnos.
P: ¿Cuál es el error más habitual que cometen las empresas cuando empiezan a trabajar con Inteligencia Artificial?
Agustín Raluy (Grupo SAMCA): No sé si llamarlo error, pero muchas veces se quiere correr demasiado. Para poder sacarle todo el rendimiento a la IA, es importante que lo que haya de base funcione correctamente. Creo que el problema es querer empezar la casa por el tejado. Un asistente está muy bien: le preguntas lo que quieras y te responde. Pero si está mejor informado y tiene acceso a la información adecuada, de la manera adecuada, sus respuestas serán mucho mejores, tanto ante preguntas directas como en otros procesos.
Álvaro Concha (Grupo Plaza 14): Yo diría que el error más habitual es pensar «¿qué herramienta de IA necesito?» sin tener claro para qué la quieres. Es lógico que las empresas nos preguntemos cuál es la mejor herramienta para nosotros, pero la pregunta correcta sería: «¿Qué problema tengo? ¿Qué quiero solucionar o mejorar?».
V. Sin Casanova: Hay que buscar una herramienta que pueda ayudar y, sobre todo, formar a los empleados. No basta con tener el software: las personas deben saber para qué se va a utilizar y participar en ese proceso.
P: ¿Puede una pyme incorporar Inteligencia Artificial con impacto real sin realizar una gran inversión o es algo reservado a las grandes empresas?
A. Concha: Creo que sí, totalmente. De hecho, si algo bueno tienen las pymes es que, por su tamaño, pueden implementar cambios más rápido que las empresas grandes. Hoy en día existen infinidad de herramientas y posibilidades, gran parte de ellas asequibles.
P: ¿Quién suele impulsar más la inteligencia artificial en una empresa? ¿La dirección o los equipos?
D. Chicón: En nuestro caso, los dos. Por un lado, está la necesidad de los trabajadores de agilizar sus procesos. En la construcción, el time to market es fundamental, los clientes aprietan mucho y los equipos de cada departamento necesitan agilidad. Por eso buscan herramientas externas para mejorar su trabajo. Por otro lado, la empresa anima a utilizarlas, pero siempre con control: la supervisión y la seguridad son fundamentales.
J. Gasqued: Los equipos adoptan la inteligencia artificial de una forma más natural porque ven su utilidad para reducir cargas de trabajo y optimizar procesos. Hay que potenciar la formación y tener muy claro el marco en el que se va a aplicar dentro de la empresa.
A. Raluy: Por supuesto, la dirección quiere hacer el mejor uso posible de los recursos y mejorar la productividad. La IA es una herramienta muy atractiva para ello. No entiendo una organización en la que alguien se quede en una burbuja sin IA o vaya en contra de las directrices que se establezcan. Tiene que haber un equilibrio.
El ‘De La Crème’ contó con la participación de Coloriuris, patrocinadores de este formato y empresa encargada de «certificar lo que ocurre en internet».
